8 de febrero 2013 - 00:00

Cristina envió al Congreso acuerdo con Irán por AMIA

Cristina de Kirchner
Cristina de Kirchner
Cristina de Kirchner anunció anoche el envío al Congreso del proyecto de ley para ratificar el acuerdo entre la Argentina e Irán para crear la Comisión de la Verdad y tomar declaración indagatoria en Teherán (según las palabras del canciller Héctor Timerman) a cinco imputados iraníes en la causa por el atentado a la AMIA. Tal como adelantó este diario, el proyecto irá hoy al Senado y el Gobierno dispuso que se habiliten sesiones extraordinarias en lo que resta de febrero para el tratamiento. Sólo ese tema estará dentro del envío que la propia Cristina de Kirchner anunció ayer.

El mensaje tuvo toda la puesta que en contadísimas ocasiones Cristina de Kirchner elige para las cuestiones que considera de Estado, como sucedió con el anuncio de la negociación con el Club de París.

Y tanto la ocasión como el rechazo de la comunidad judía a ese acuerdo y la necesidad de revertirlo lo antes posible parecieron justificar el tono solemne en un mensaje que comenzó con la proyección de los videos que muestran las posturas que sostuvieron Néstor Kirchner y Cristina cada año desde 2003 hasta ahora ante la Asamblea de Naciones Unidas sobre el caso AMIA.

Recordó allí: «En cada discurso que Néstor y yo dimos ante las Naciones Unidas fuimos acompañados por familiares de las víctimas de los atentados y hubo una aceptación para salir del impasse en el que estaba la causa», dijo ayer la Presidente defendiendo su posición.

Explicó entonces el ofrecimiento de adoptar la doctrina Lockerbie, juzgamiento en un tercer país como se hizo con el atentado libio al Boeing 747 de Pan Am sobre Escocia, que nunca fue aceptado por Irán, el pedido de Teherán de una reunión, la orden a Timerman de llevarla adelante dentro de Naciones Unidas, como informó hace un año Cristina de Kirchner ante la Asamblea de la ONU, las largas negociaciones sin saber si existiría un punto final y el pedido iraní de acercar posiciones que terminó en la redacción del memorando firmado en Etiopía.

Hubo, también, en medio de ese mensaje un largo recuerdo a su trabajo en la Bicameral de seguimiento de la investigación de los atentados, como senadora y como diputada (recordó que el tercer informe de ese cuerpo lo firmó en disidencia total) denunciando el accionar del juez Juan José Galeano y hasta mencionó la participación del comisario Jorge Alberto Palacios recordando su procesamiento en la causa por las escuchas porteñas.

La postura del Gobierno, más allá de los anuncios, sigue siendo complicada y muy arriesgada. Las órdenes de captura internacionales sobre ocho ciudadanos iraníes acusados de haber participado en el atentado, dos de ellos posibles candidatos a presidente en las próximas elecciones, que fueron aprobados por el Comité Ejecutivo de Interpol y que están en vigencia.

Esas capturas son con el objetivo de tomarles declaración indagatoria en la causa que el juez Rodolfo Canicoba Corral sigue en Buenos Aires.

Cuando el acuerdo esté en vigencia tras la votación (punto esencial para que sea válido como recordó ayer Cristina de Kirchner en numerosas ocasiones), Canicoba Corral deberá viajar a Teherán a tomar esas declaraciones y los pedidos, entonces, perderán vigencia. Si decide procesarlos, el juez deberá pedir nuevamente a Interpol que se libre la orden de detención internacional. El caso del fiscal Alberto Nisman aún tiene algunas incógnitas: ayer no se aclaró si Irán accedió a levantar el pedido de captura que libró la Justicia de ese país contra él. De no levantarlo será difícil que Nisman entre a Irán a tomar alguna declaración.

Esmero

Está claro que el Gobierno se esmeró en explicar que la intención es encontrar la verdad tras años de estancamiento. Lo dijo ayer Cristina de Kirchner: «De poco sirve un juicio si no se conoce la verdad». Y de ahí el impulso a que el juez entre a Irán a tomar indagatorias.

Pero los límites de la comisión serán grandes: «La Comisión participará de los interrogatorios, expresará su visión y emitirá un informe no vinculante con recomendaciones sobre el caso en el marco de la ley y las regulaciones de ambas partes», dice el mensaje.

Está claro que el contexto internacional juega a favor de la Argentina con Irán en medio de una crisis internacional por su política nuclear y la cobertura que significa que también los Estados Unidos hayan acordado el inicio de conversaciones con Teherán por ese tema: «El próximo 26 de febrero todos los miembros permanentes del Consejo de Seguridad se van a reunir con autoridades iraníes para hablar de una agenda de temas nucleares», recordó ayer Cristina de Kirchner.

Sólo resta preguntarse qué sucederá si Canicoba Corral dispone librar órdenes de detención tras las indagatorias en Teherán. El peligro seguirá siendo que esa Comisión de la Verdad quede como un foro que le permita a Irán denunciar a Israel, la propia Justicia argentina u otros implicados, liberándose de responsabilidad alguna.

Dejá tu comentario