31 de diciembre 2008 - 00:00

Cristina exige lo que no da: ser puntual

Cristina de Kirchner ayer, durante el acto de entrega de motocicletas a Gendarmería, en la que reprendió al ministro Aníbal Fernández por la demora en concretar el equipamiento.
Cristina de Kirchner ayer, durante el acto de entrega de motocicletas a Gendarmería, en la que reprendió al ministro Aníbal Fernández por la demora en concretar el equipamiento.
«El ministro nos había prometido que iba a ser para julio o agosto. Se prolongó un poco: debemos corregir y ver cómo podemos cumplir con los plazos». Sin anestesia, Cristina de Kirchner sorprendió ayer con una lección -otra- sobre la puntualidad.
Afecta a las demoras, como lo demostró su llegada tarde a la foto de presidentes en tres cumbres en los últimos meses, la Presidente no permite sin embargo retrasos a sus ministros. Días atrás, le había tocado a Débora Giorgi; ayer fue el turno de Aníbal Fernández.
«Recuerdo muy bien que él me había dicho que para julio o agosto íbamos a tenerlas (las motos), pero no importa. Lo importante para la próxima vez será cumplir, como lo acaba de señalar, de tener en enero el resto», insistió, monotemática, la Presidente.
Al final, la entrega era un parque de 340 motocicletas para Gendarmería Nacional que, según explicó el ministro, se abocarán durante los próximos días a patrullar de «punta a punta» la Autovía 2 que une la Capital Federal con Mar del Plata.
No es la primera vez que, en público, Cristina de Kirchner advierte a un miembro de su gabinete sobre demora en el cumplimiento de los plazos prometidos. Cuando anunció la rebaja efectiva de retenciones desde Olivos, la «víctima» fue la ministra de Producción.
«Debería haberse publicado en el Boletín Oficial la semana pasada», le dijo a Giorgi, que no tuvo, embretada en su mutismo sistémico, oportunidad ni ganas de dar ninguna explicación. Ayer, Fernández, al menos en público, tampoco hizo un descargo sobre las demoras.
La ceremonia de entrega de las motocicletas que se sumarán a los operativos viales durante la fiesta de fin de año y a lo largo del mes de enero -cuando se intensifica el número de vehículos en las rutas, sobre todo con destino a la costa- se empañó con el reto presidencial.
De todos modos, el ministro insistió en prometer: dijo que en enero se agregará otra tanda y que el objetivo es llegar a las 1.500 motocicletas para «permitir recorrer todas las rutas de La Quiaca a Ushuaia para impedir de la mejor manera posible acciones reñidas con la realidad de la convivencia».
En tanto, luego de las lecciones sobre puntualidad, la Presidente exhortó a que se respeten las normas viales y advirtió que «si no se cumple con las normas de tránsito, será imposible tener seguridad vial en la Argentina».
«No basta con esta inversión millonaria que hace el Estado; no bastará con miles de dispositivos humanos y tecnológicos si además la sociedad no ejerce con responsabilidad el derecho a transitar libremente por las rutas», sostuvo la mandataria durante el acto desarrollado en la plaza Colón, detrás de la Casa Rosada.
«(Debemos) sujetarnos a las normas, a las reglas, que deben ser cumplidas por todos», agregó. De todos modos, sostuvo que «esto no significa que no vaya a haber accidentes, porque los accidentes son eso, accidentes, pero si uno pasa un semáforo en rojo o conduce con 0,92 de punto de alcoholemia, no estamos ante problemas de accidentología, de ineficiencia estatal en materia de seguridad vial, sino que estamos ante casos evidentes de irresponsabilidad social».