En un nuevo capítulo de la disputa que mantienen ambos, Cristina de Kirchner recusó ayer al juez federal Claudio Bonadio en la causa por la denuncia que hizo Alberto Nisman contra la ex presidenta antes de morir. La exmandataria reclamó que se aparte al magistrado de la investigación sobre el supuesto encubrimiento a los acusados iraníes por el atentado a la AMIA. La defensa de CFK, a cargo del abogado Alejandro Rúa, consideró que Bonadio debe ser apartado del caso porque está imputado en otra causa penal por supuestas irregularidades en la investigación del atentado a la mutual judía. Ese expediente está vinculado a los delitos cometidos por quienes estuvieron a cargo de la pesquisa apenas después de que se perpetrara el ataque el 18 de julio de 1994.
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En la interpretación de Rúa, esta causa debe quedar en manos del juzgado de Rodolfo Canicoba Corral, que investiga el atentado a la AMIA, pues los casos de encubrimiento son siempre conexos con el principal.
Bonadio quedó a cargo de la causa por la denuncia de Nisman la semana pasada por decisión del titular de la Cámara Federal porteña, Martín Irurzun. El expediente estaba en manos de Ariel Lijo desde diciembre de 2016. "El juicio sobre semejante mal desempeño del juez Bonadio no puede ser analizado sin relacionarlo con aquella acreditada parcialidad que desde hace más de una década lo vincula, entre otros, con Carlos Corach", señaló Rúa. El juez resolverá ahora si acepta o no la recusación presentada en su contra. La última palabra la tendrá la Cámara Federal.
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