26 de diciembre 2008 - 00:00

Cristina, más austera.¿Por la Navidad?

Cristina, más austera.¿Por la Navidad?

Las vísperas de Navidad parecieran disipar los buenos recuerdos en Cristina de Kirchner. Al menos eso reflejó el look que vistió la dama esta semana. Por primera vez desde que asumió apareció con un look despojado, como si poco le importara su apariencia.
Como una novata en materia de moda, mezcló colores, texturas, joyas y estampados que nada tenían que ver entre sí.
Llamó la atención, además, que no estrenó ninguna prenda como viene haciendo cada día de los últimos tres meses, ni siquiera para la misa en Luján por el aniversario de la mediación de la Iglesia en el conflicto por el canal de Beagle.
¿Habrá reflexionado la dama sobre las críticas de los asesores de imagen que la acusan de excesiva ostentación? Como sea, la Presidente optó por terminar el año con una imagen más austera, recurriendo a viejos conjuntos. Pero en vez de elegir los que mejor le sientan, usó los que sólo le aseguraron fracasos en el verano pasado.
Eso sí, no pudo dejar de lado sus tan preciadas joyas, ni siquiera durante la misa del lunes pasado. Ese día fue especial para la dama. Tal vez haya sido la presencia de Cobos en el lugar lo que haya teñido su ánimo y guardarropas de negro. El tailleur oscuro combinaba con el humor de la Presidente, que pese a los grandes esfuerzos no logró derrochar sonrisas como acostumbra en cada evento social. Hasta se le notó el maquillaje algo corrido, seguramente producto de la transpiración que le provocó el calor que invadió el templo y los nervios por la cercanía de Julio Cobos. No pareció dispuesta a perder el centro de atención y menos aun en manos de su vice. Para destacarse optó por una exclusiva gargantilla de perlas de criadero amarillas y aros de oro y brillantes, que junto con el Rolex de oro, brillaban tanto como la decoración dorada del templo.
Ese mismo día por la mañana, la dama sorprendió vestida de verde lima, con un traje algo llamativo. Debería saber Cristina de Kirchner que ese color que tanto le gusta desluce las facciones de su rostro, quitándole brillo a su mirada ya que no combina ni con su tono de piel ni con su melena teñida de rojo furioso.
Igual de colorido fue el atuendo que vistió el martes. El mismo tailleur lila con vistas en azul y amarillo, y flecos en las terminaciones y puños que había estrenado el once de marzo. Esa fecha, que fue clave para Cristina de Kirchner, ya que marcó un antes y un después en su gestión (y también en su look). Fue el día que la mandataria anunció las modificaciones en las retenciones a las exportaciones de granos, que tanta polémica despertaron y que derivó en el prolongado conflicto con el campo.
Después de ese anuncio, comenzó la pelea que obligó a Cristina a adoptar un estilo más sencillo, abandonando por varios meses las joyas de oro macizo y los vestidos de colores shocking para adoptar sobrios, clásicos y aburridos trajes sastre de pantalón, siempre en tonos oscuros: negros, grises, marrones y azules.
Ahora, a un año de asumir el mandato, la dama vuelve a animarse a las mismas prendas extravagantes que usó en los primeros meses como Presidente, demostrando que al menos en materia de look, volvió el optimismo al ajuar presidencial y que finalmente Cristina de Kirchner no se deshace de la ropa usada.

Dejá tu comentario