19 de agosto 2015 - 00:08

Cristina, una aproximación a la campaña entre Scioli y Aníbal F.

Daniel Scioli volvió ayer a la campaña clásica: se mostró, en el interior y en el conurbano, con Carlos Zannini, “Wado” de Pedro, Aníbal Fernández y Julián Domínguez. Cristina postergó para el jueves un acto en Casa Rosada para no encimarlo con una juntada peronista en Tucumán.
Daniel Scioli volvió ayer a la campaña clásica: se mostró, en el interior y en el conurbano, con Carlos Zannini, “Wado” de Pedro, Aníbal Fernández y Julián Domínguez. Cristina postergó para el jueves un acto en Casa Rosada para no encimarlo con una juntada peronista en Tucumán.
 Con el score electoral tibio y la crisis de las inundaciones latente, Cristina de Kirchner ensayará mañana al atardecer una aproximación a la zigzagueante campaña del FpV en la que estuvo, hasta acá, distante y silenciosa.

El show, pautado para las 18 en el Salón de las Mujeres, se había agendado para hoy, pero luego se postergó para mañana. Se hizo con la decisión de no encimarlo con la cumbre de gobernadores del PJ que se hará en Tucumán este atardecer para respaldar a Juan Manzur, que el domingo disputa la gobernación de esa provincia contra un megascrum opositor, que se apila detrás del radical José Cano.

Sin visibilidad durante las últimas dos semanas y -hasta hoy- sin menciones sobre los resultados de la primaria del 9-A, la Presidente volverá a escena con un acto en Casa Rosada donde se mostrará entre candidatos, gobernadores y ministros.

Un menú de anuncios, de carácter económico, y la firma coreográfica de la refinanciación de las deudas provinciales serán el contexto en el que la Presidente compartirá acto con Aníbal Fernández, su jefe de Gabinete y ganador de la interna del FpV bonaerense, y Axel Kicillof, ministro de Economía y candidato a primer diputado K por la Capital.

El cambio de fecha despejó la incógnita en torno a Daniel Scioli, que tenía como prioridad viajar a Tucumán, ante lo cual podría no concurrir al acto en Gobierno. Finalmente lo hará y será la primera foto post elecciones/inundaciones entre la Presidente y el candidato único y oficial del oficialismo.

No fueron días fáciles. No hubo una sola voz oficial, salvo -tardíamente- la de Aníbal F., que defendió a Scioli cuando arreciaron los reproches por su viaje inoportuno a Italia en medio de las crecidas en la provincia de Buenos Aires. Fue, trascendió en Gobierno, explícito el malhumor de la Presidente por esa decisión del gobernador y candidato.

Los chispazos, por necesidad de bajar la tensión interna, se fueron apagando y ayer Eduardo "Wado" de Pedro, secretario general de la Presidencia y delegado de Cristina de Kirchner, se mostró con Scioli en la presentación de la Policía Local en Malvinas Argentinas. El gobernador, con agenda por ahora bonaerense, volvió a la campaña y tuvo otra postal: en San Nicolás estuvo con Julián Domínguez, candidato a gobernador que cayó en las primarias del 9-A y que anticipó que intervendrá en la campaña para "que el peronismo gane en la provincia y en la Nación".

Entre rezos para que se apague la furia por las inundaciones, Scioli regresó a la campaña clásica y en los dos actos de ayer se mostró con Carlos Zannini. Ése es un dato a rastrear: en Casa Rosada siguen con particular detallismo el protagonismo que tiene -o deja de tener- el candidato a vice y portador de ADN ultra-K en la fórmula del FpV. Zannini dice que se siente cómodo con su bajo perfil, pero en Gobierno interpretan que Scioli, cuando puede, lo esconde. De hecho: su foto no figuró en las boletas y no habló en el acto de cierre de campaña en Tecnópolis. En la atmósfera áspera de dispositivo K lo que se hace y se deja de hacer es motivo de análisis y factor de sospecha.

El retorno de Cristina de Kirchner, con agenda institucional, hay que leerlo en la misma clave. La Presidente cedió plenamente el manejo de la campaña de las primarias a Scioli y su equipo de campañólogos, entre ellos el publicista Ernesto Savaglio. El 38,4% del FpV no fue malo, pero tampoco lo suficientemente contundente como para proyectar un triunfo seguro en octubre. En Gobierno esperan que la Presidente entre más intensamente en la campaña.

Ayer, al atardecer, Cristina de Kirchner decidió postergar su reaparición para darle centralidad al show campañista de Tucumán, provincia hacia la que desfilarán gobernadores del PJ, casi en paralelo a una juntada de dirigentes opositores con Cano (ver Ámbito Nacional).

En Gobierno se supo que la mayoría de los caciques del PJ habían comprometido su presencia a Manzur y que irían a Tucumán, por lo que mandarían a sus vices o a sus ministros de Economía a Casa Rosada para la firma de una refinanciación que, en los papeles, se rubricó la semana pasada.

No es un gesto menor: la mandataria aceptó que la centralidad esté en otro lado donde el PJ se juega la continuidad. De hecho, a la comitiva se sumarán Zannini y De Pedro. Los anuncios económicos destinados a las provincias también forman parte de la misma voluntad de colaborar con el FpV que tuvo elecciones flojas en varios territorios: muy mala en Córdoba, donde juntó solo el 14%, y de regular a mala en buena parte del interior bonaerense, donde ganó Cambiemos.

Pablo Ibáñez