26 de mayo 2009 - 00:00

Cristina, con una escala de campaña offshore: Ginebra

En Ginebra, el 15 de junio, Cristina de Kirchner hará la única escala internacional de la campaña de su esposo candidato: en Ginebra, Suiza, durante la asamblea anual de la OIT, la Presidente disertará sobre las bondades del modelo argentino. Audiencia internacional para el mercado interno.

La gira presidencial será casi espasmódica: junto a Jorge Taiana y al ministro de Trabajo, Carlos Tomada, Cristina partirá el sábado para exponer el lunes y ese mismo día, o el martes a la madrugada, según lo programado, emprenderá el regreso.

En esa breve estadía -tiene, en total, más de 25 horas de viaje-, además de la exposición frente a la OIT, la Presidente tendrá un encuentro bilateral con Lula da Silva y, si prosperan las gestiones de la Cancillería argentina, un mano a mano con Nicolas Sarkozy.

Postales de viaje para consumo local. La fantasía de que el roce internacional puede, el 28 de junio, dar algún rédito. Quizá, suponen en Gobierno, para correr al matrimonio del influjo de Hugo Chávez en citas, cordiales, con Lula y con Sarkozy.

¿Tiene la misma lógica la ausencia, en OIT, de Hugo Moyano, el jefe de la CGT? No. A pesar de las curas de pánico a las que se sometió, el camionero no puede superar su aerofobia y les escapa a los viajes de larga distancia. Es, por ahora, un viajero de cabotaje.

Sindicalistas

El gremialismo tendrá, sin embargo, una presencia efectiva. El secretario de Relaciones Internacionales, Gerardo Martínez (UOCRA), encabezará la comitiva, escoltado por Andrés Rodríguez (UPCN), Armando Cavalieri (Mercantil) y, entre otros, los hipermoyanistas Omar Viviani (taxis) y Juan Carlos Schmid (Dragado y Balizamiento).

En la delegación, numerosa, habrá otra presencia para considerar: Omar «Caballo» Suárez, de SOMU, que en 2007 incomodó a la Presidente con elogios y referencias exaltadas. Víctima de un «jet lag» tardío -el mareo lo atacó días después del vuelo-, lo mandaron discretamente al hotel.

La asamblea anual de la OIT, donde son recurrentes las advertencias al Gobierno argentino por el caso CTA -se lo evitó en 2008 y tratarán de hacer lo mismo ahora-, se centrará sobre la crisis global y su impacto en el empleo.

Con los datos del INDEC en la mano, la Presidente hablará de que en la Argentina las consecuencias fueron menores y, además, buscará el aplauso agradecido de los tres sectores que integran la OIT -gobiernos, empresarios y sindicatos- por haber pedido, semanas atrás, la incorporación de ese organismo en el G-20.

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