30 de septiembre 2013 - 00:00

Cristina y Mujica se ven hoy con ruido de Botnia de fondo

José Mujica y Cristina de Kirchner
José Mujica y Cristina de Kirchner
En una nueva escalada de tensión en el conflicto binacional por el funcionamiento de la pastera de UPM (ex Botnia), el Gobierno argentino advirtió ayer que volverá a la Corte Internacional de La Haya si el presidente uruguayo, José Mujica, oficializa unilateralmente el permiso para que la empresa finlandesa incremente su producción este año, lo que -dijo- violaría el fallo de ese tribunal.

El duro posicionamiento fue remarcado en un comunicado difundido por la Cancillería, en la antesala del acto de botadura hoy a las 19.30 del nuevo barco de Buquebus -el Francisco Papa- en Puerto Madero (ver aparte), en el cual Mujica volverá a encontrarse con Cristina de Kirchner.

Allí una cuota de presión será aportada, además, por los ambientalistas de Gualeguaychú, que planean manifestarse en el lugar para amplificar su protesta contra las nuevas pretensiones de la compañía, que incluye, además, la instalación de una segunda pastera.

Anoche hubo hermetismo entre los asambleístas respecto de la modalidad de la medida, e incluso algunos sembraron dudas sobre el horario en el cual se desarrollará el acto de Buquebus.

Por de pronto, desde la Cancillería que conduce Héctor Timerman afirmaron ayer que "en caso de que la República de Uruguay no espere los 180 días luego de haber satisfecho el pedido de información argentino, o no haya acuerdo entre las partes, el Estatuto del Río Uruguay establece que debe resolverse por medio de negociaciones entre los dos países, y en caso de no arribar a un acuerdo, cualquiera de las partes puede someter el diferendo a la Corte Internacional".

Según la Argentina, Uruguay todavía no cumplió con el envío de la información reclamada para poder expedirse, por lo que -sostienen- "aún no ha comenzado a correr el plazo de 180 días" que tiene el país para formalizar su postura respecto de la pretensión de la empresa.

"Todo cambio que se desarrolle en Botnia-UPM altera la sentencia" de la Corte de La Haya de 2010, resaltaron, y remarcaron que "el interés de la empresa, por más poderosa que sea, no puede promover la violación de fallos internacionales ni acuerdos entre naciones hermanas".

En las últimas horas, Mujica -en declaraciones realizadas en Nueva York a la agencia Bloomberg- dejó entrever que autorizará un aumento en la producción de UPM a cambio de la exigencia de mejoras medioambientales a la empresa.

"Te doy para que tú me des, pero si tú no me das, no te doy; la decisión no es simple: es media con sentido ubicado en la media línea, con un tipo de exigencia para mejora ambiental de la propia compañía", dijo.

En esa línea, explicó que esa mejora en el cuidado del medio ambiente tiene que ver con perfeccionar la refrigeración del agua que se vierte al río Uruguay para bajar la temperatura y disminuir el grado de fósforo que contiene.

La pretensión de la ex Botnia apunta a incrementar este año su producción de pasta de celulosa de 1 millón a 1,3 millón de toneladas. Por eso espera la oficialización de la decisión oficial para retomar su actividad, tras la parada anual de mantenimiento.

El propio Mujica había barajado la posibilidad de analizar con su par argentina este delicado escenario en el marco de la Asamblea de la ONU que se desarrolló días atrás en Nueva York. Sin embargo, finalmente el encuentro no se produjo, y ahora Mujica intentaría llevar adelante hoy esa conversación.

Ambos mandatarios volverán a verse hoy a las 19.30 en el acto de botadura de un nuevo barco de Buquebus -el Francisco Papa- en la terminal de esa empresa de Puerto Madero. El nuevo buque unirá los puertos de Buenos Aires y Montevideo en poco más de dos horas.

En este contexto, un grupo de ambientalistas mantendrá, además, un encuentro a las 11 en la Ciudad de Buenos Aires con el secretario de Ambiente nacional, Juan José Mussi, para elevar sus planteos.

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