Cruce entre Solá y Randazzo dominó diálogo con Unión-PRO

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 «Vos sabés muy bien cuál es la importancia del voto electrónico porque lo trabajamos juntos. Y también las internas abiertas, que en la provincia de Buenos Aires nunca pudimos implementar», apuró Felipe Solá a Florencio Randazzo, su ex ministro de Gobierno en la gobernación bonaerense. «Sí, es así, con las internas abiertas nunca pudimos avanzar», admitió el funcionario kirchnerista.

El diálogo de ayer entre los diputados de Unión-PRO y Randazzo tuvo de todo: cordialidad, respeto, un plato individual de masas finas para cada invitado, tensión, reproches y advertencias. Aunque Solá y Randazzo se tutea-ron, el verdugo de Néstor Kirchner en la provincia de Buenos Aires, Francisco de Narváez, cambió el tono informal y trató al funcionario kirchnerista siempre de usted. «Usted sabrá señor ministro que la reforma política es importante, pero lo que más nos preocupa son los temas urgentes: pobreza, recesión, seguridad y calidad institucional». La respuesta del empresario diputado fue una réplica directa a la introducción que realizó Randazzo para abrir el diálogo presentando la reforma política como el principal disparador de la convocatoria del Gobierno a la oposición.

De Narváez también retó a Randazzo por el doble discurso del kirchnerismo sobre el diálogo: «Señor ministro, está muy bien que nos convoquen con una agenda abierta y que el jefe de la bancada oficialista en la Cámara de Diputados admita que se pueden revisar todos los temas. Pero si después Aníbal Fernández dice que el Consejo de la Magistratura no se va a tocar y (Amado) Boudou anuncia unilateralmente un maquillaje al INDEC, así nunca van a recuperar la confianza de la ciudadanía». Randazzo, acompañado por el secretario de Gestión Pública, Juan Manuel Abal Medina, y por el subsecretario de Asuntos Políticos y Electorales, Norberto García, tomaba nota en silencio.

Tras la embestida de De Narváez, en el rol play macrista llegó el turno de la componedora Gabriela Michetti, quien volvió a tutear al ministro del Interior. «Queremos dejarte claro cuál es nuestro espíritu: si tenemos la oportunidad de colaborar lo vamos a hacer. Tenemos la mejor predisposición y valoramos mucho la decisión del Gobierno de abrir espacios de construcción común», fue la frase de la ex vicejefa de Gobierno porteña que endulzó los oídos de Randazzo. En el lenguaje tácito de Unión-PRO, el discurso de Michetti sirvió también para diferenciarse de la actitud belicosa de Elisa Carrióes el lado B de Néstor Kirchner», coinciden macristas y cobistas-, quien se negó a participar del diálogo.

Pocas expectativas

Solá, que hacía un año y medio que no pisaba la Casa Rosada, fue el tercero en tomar la palabra. Ingresó a la reunión con Randazzo asegurando que no tenía «demasiadas expectativas» sobre la convocatoria del Gobierno de Cristina de Kirchner. El ex gobernador kirchnerista se ocupó de exponer sobre gobernabilidad. «Para asegurar la gobernabilidad y mejorar la calidad institucional es necesario que este Gobierno genere muchos actos positivos, aunque sean pequeños, de manera consecutiva. Nos importa la reforma política, pero lo más urgente es combatir la pobreza y nos gustaría saber qué está haciendo el Ministerio de Desarrollo Social de Alicia Kirchner en ese sentido», reclamó Solá.

Federico Pinedo, jefe de la bancada de diputados del PRO, se concentró en advertir a Randazzo sobre los síntomas de recesión que atraviesa la economía y la creciente destrucción de fuentes de trabajo. Pero también fue el encargado de enumerar los principales reclamos para mejorar la calidad institucional y recobrar la confianza: Consejo de la Magistratura, INDEC y reformulación de las retenciones al campo figuraron al tope del discurso de Pinedo. Claudia Rucci, como embajadora de Gerónimo «Momo» Venegas, titular del sindicato de trabajadores rurales (UATRE) pidió precisiones sobre la emergencia agropecuaria, el aumento de la pobreza en las zonas rurales y la crisis del sector lechero.

Cierre

El cierre del staff de Unión-PRO estuvo a cargo de Esteban Bullrich, quien en su condición de ex ministro de Desarrollo Social de Mauricio Macri reclamó datos sobre la distribución de planes sociales e invitó a Randazzo a que visite el Congreso de la Nación, junto a sus compañeros de gabinete kirchnerista, para continuar el diálogo en ese ámbito.

El ministro del Interior tomó nota de todo, pero no emitió opinión. Sólo recibió las dos carpetas que le entregó en mano Pinedo, una sobre reforma política y otra con la agenda parlamentaria que presentó Unión-PRO para las últimas elecciones legislativas.

Hoy, De Narváez, Pinedo, Solá, Michetti y todos los legisladores PRO se reunirán con Macri en el Hotel Castelar para repasar la ronda de encuentros con el gabinete de Cristina de Kirchner.

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