18 de septiembre 2009 - 00:00

Cruzada antipopulista de Aznar y Piñera en cumbre de moderados

La semana pasada, Cristina de Kirchner recibió al candidato oficialista de Chile, Eduardo Frei. Ayer fue el turno del principal postulante opositor, el liberal Sebastián Piñera, con quien seguramente la mandataria argentina cree no tener nada en común.
La semana pasada, Cristina de Kirchner recibió al candidato oficialista de Chile, Eduardo Frei. Ayer fue el turno del principal postulante opositor, el liberal Sebastián Piñera, con quien seguramente la mandataria argentina cree no tener nada en común.
 Hugo Chávez y los reflejos chavistas en América Latina fueron el foco de las críticas de una cumbre de líderes liberales, centristas y conservadores de la región, organizada por las fundaciones Libertad, de Rosario, y Análisis y Estudios Sociales (FAES), que dirige el español José María Aznar, quien estuvo presente ayer en el encuentro en la Legislatura porteña. «Hay dos caminos: el que deseamos, que es el de la libertad, el pluralismo, el Estado de Derecho. Y otro camino que va del populismo a la dictadura en lo económico», sostuvo Aznar en el cierre de una conferencia sobre liderazgo para jóvenes, mientras se escuchaban los redoblantes de protesta de un grupo de organizaciones piqueteras y de izquierda.

Aznar no eludió referirse a los manifestantes en su contra: «Tienen prejuicios en vez de ideas, y tópicos, en vez de reflexiones; sienten que algo peligroso sucede en Buenos Aires».

Con un registro similar habló el candidato presidencial de la alianza de centroderecha de Chile, Sebastián Piñera, a quien las encuestas le asignan mayores chances de cara a los comicios de diciembre: «La intervención del Estado y el caudillismo no han dado nunca resultado». «En América Latina nos hemos divorciado de tres pilares: un régimen democrático estable, la creación de la riqueza por haber caído en los vicios del capitalismo de Estado, y del concepto de igualdad de oportunidades», manifestó Piñera.

El postulante y a la vez empresario de mayor fortuna de Chile anticipó para su país «un verdadero renacimiento» después de «12 años de vacas flacas o de siesta que vivió Chile, en los que volvimos al mismo camino de 200 años de subdesarrollo».

Apoyo

Piñera marcha primero en las encuestas, y lo siguen el demócrata cristiano Eduardo Frei, por la alianza oficialista, y el outsider socialista Marco Enríquez-Ominami. Todo indica que habrá ballottage, y ese escenario podría ser nuevamente dificultoso para Piñera, quien ya cayó derrotado en instancia similar por Michelle Bachelet en 2006.

Antes de pasar por Buenos Aires, Aznar dejó en Santiago de Chile su apoyo explícito a Piñera, lo que encendió un aluvión de críticas en su contra del Gobierno de Bachelet y del propio Frei.

Del panel de ayer en el salón San Martín de la Legislatura también participaron el ex presidente boliviano Jorge Quiroga (ver entrevista aparte), el jefe de Gobierno de Capital Federal, Mauricio Macri (ver pág. 12) y el periodista e hijo del escritor Mario Vargas Llosa, Álvaro. Quiroga apuntó contra el «petropirata del Caribe».

En el auditorio se encontraban la médica cubana perseguida por los Castro, Hilda Molina, gran número de dirigentes del PRO, Juan Carlos Blumberg, y el integrante de la Coalición Cívica Enrique Olivera, entre unos trescientos invitados.

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