6 de mayo 2011 - 00:00

CTA: tras el divorcio, Micheli con nueva casa

El sector de la CTA que lidera Pablo Micheli inaugurará hoy su sede nacional en el barrio porteño de Montserrat y de esa forma quedará oficializada su ruptura con la fracción de la central disidente que responde a Hugo Yasky. Se trata de un edificio ubicado en la calle Lima al 600, donde Micheli encabezará a partir de las 17 un brindis junto a los secretarios generales de las filiales de la central de las distintas provincias que responden a su conducción.

«Con la inauguración de la nueva sede comenzamos una etapa.

Van a estar todos los secretarios generales de las distintas provincias, dirigentes, militantes y compañeros del campo popular», adelantó Micheli.

De este modo, el líder de ATE formalizará su ruptura con el sector de Yasky, tras haber mantenido durante unos meses con su rival una convivencia forzada, con oficinas separadas, en la sede de la CTA de la calle Piedras, en el barrio de San Telmo.

«La decisión de trasladarse a una nueva sede fue avalada por unanimidad en el desarrollo del Congreso Nacional Federal que tuvo lugar el mes de marzo en la ciudad de Mar del Plata y que responde a la necesidad de contar con un espacio propio para llevar adelante las tareas atinentes a esta nueva etapa de la central», recordó Micheli mediante un comunicado.

El edificio consta de siete plantas y está ubicado en la intersección de las calles Lima y México.

«Ésta será una casa de puertas abiertas. Es momento de afrontar el debate colectivo de manera masiva y sin exclusiones para poder representar cabalmente a los miles de trabajadores que no tienen ninguna representación, están abandonados a su suerte por el unicato sindical, o precarizados, tercerizados y esclavos del trabajo en negro», apuntó Micheli.

Por otra parte, sobre el conflicto que surgió con Yasky por la composición de la delegación de la CTA que deberá viajar en junio a Ginebra para la conferencia anual de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), señaló que la nómina la designará él y que no habrá «nadie» del sector que lidera el docente.

«Si el Ministerio de Trabajo interviene para que llevemos a Yasky, lo vamos a impugnar ante la OIT y nos va a dar la razón porque la OIT me reconoce a mí como secretario general de la CTA»
, concluyó Micheli.