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Cualquier estrategia legal es peligrosa para un gobierno frágil
Expertos en temas jurídicos basan sus análisis en la experiencia que dejaron los escándalos de Bill Clinton en la década de 1990.
"Debería adoptar y mantener una política de apertura", dijo Freedman.
El camino sugerido por Freedman requeriría que Trump retire su apoyo a excolaboradores como el exjefe de campaña Paul Manafort, condenado el martes por fraude fiscal y bancario. Entonces, Trump podría decir que está "drenando el pantano" de la corrupción en Washington y ponerse "bajo un manto de buen gobierno", argumenta Freedman.
Sin embargo, Trump solo tuvo elogios hacia Manafort por enfrentar el juicio.
Robert Bennett, un experimentado abogado defensor de Washington que trabajó para el entonces presidente Bill Clinton en la década del 90, cree que es demasiado tarde para modificar de rumbo. "¿A quién va a convencer ahora?", dijo.
Además, cooperar ahora difícilmente altere el rumbo de la investigación de Mueller, salvo para peor, dijo Bennet, hoy consejero de un estudio legal de Washington.
Una indagatoria de Mueller sería peligrosa para Trump, para quien claramente es difícil atarse a un libreto. "Él no podría cooperar sinceramente sin autoincriminarse, a mi entender", señaló Bennet.
Cooperar también podría poner al presidente en una posición difícil si, como piensan muchos, su hijo Donald Trump Jr. u otros miembros de su familia quedan bajo la lupa de Mueller.
¿Qué hacer entonces? "Estancar la causa por el mayor tiempo posible", dice Freedman.
El desafío más inmediato para Trump son las elecciones del 6 de noviembre, ante la amenaza demócrata de hacerse del control de las dos cámaras del Congreso. Trump necesita evitar que eso ocurra, para evitar tener un Congreso dispuesto a llevar adelante su impeachment.
Su estrategia actual ha sido convencer a los votantes que la investigación de Mueller es una operación ilegítima de la oposición para quitar apoyo a los republicanos. Pero según las encuestas, esta estrategia parece tener un éxito limitado.
Adicionalmente, la Casa Blanca solicita a Mueller cumplir con una disposición del Departamento de Justicia que impide a los investigadores tomar medidas que puedan afectar a los candidatos durante los 60 días previos a una elección.
Michael German, un exagente del FBI ahora en el instituto Brennan Center for Justice, opina que esto no impediría el avance de Mueller.
Bennett implementó una táctica de estancamiento cuando defendió a Clinton contra los cargos de acoso sexual de Paula Jones. El caso había amenazado las posibilidades de reelección de Clinton en 1996, y Bennett lo llevó hasta la Corte Suprema, que trabaja lentamente, para que desapareciera durante meses.
"Mi trabajo fue mantener el caso fuera de la cobertura mediática", recordó. Aunque finalmente lo perdió, Clinton logró ganar la elección.
Si Trump, o cualquiera de su familia acusado con cargos pudieran estancar su caso vinculándolo a cuestiones constitucionales, podría hacer que se demore hasta dos años en resolverse. Es decir, hasta el final del mandato de Trump.
"No importa el resultado, él probablemente estará mejor", señaló Bennet.
Por último, Trump podría echar a Mueller y cerrar la investigación. De hecho, el mandatario ha amenazado en hacerlo, pero se ha detenido ante advertencias de legisladores de que eso podría llevarlo a un impeachment.
La "opción nuclear" no ayudó al presidente Richard Nixon cuando echó al fiscal especial del Watergate, Archibald Cox, en Octubre de 1973. Esa acción, en cambio, erosionó su apoyo y el reemplazante de Cox continuó avanzando en el caso hasta que Nixon, casi un año después, renunció ante un posible impeachment.
| Agencia AFP |


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