6 de enero 2012 - 00:00

Cuánto costó la operación de la Presidente

Cristina de Kirchner no resultó una paciente costosa para el sistema de salud. El cáncer de tiroides que se le detectó, en un estadio temprano, es una de las afecciones de esa índole menos impactantes en términos económicos para un paciente o para sus prestadores de salud. En el sector calculan que la operación a la que fue sometida este martes la jefa de Estado acarrea un costo no superior a 50 mil pesos, y que el tratamiento posterior cuesta 100 pesos mensuales.

Si bien la cifra puede parecer elevada, no registra punto de comparación con otros tipos de cánceres que generan, entre la intervención quirúrgica y los tratamientos posteriores, costos que oscilan entre 300 mil y 400 mil dólares al año. Es que según la jerga del sector sanitario, la afección en la tiroides no requiere la aplicación de rayos ni quimioterapia, lo que en términos económicos se conoce entre las prestadoras como «artillería pesada».

De acuerdo con la evolución que registre, Cristina de Kirchner puede requerir una mínima dosis de T4, denominada tiroxina, una droga que suple las hormonas que deja de producir el organismo una vez extirpada la tiroides. El medicamento tiene un costo de 50 pesos cada caja. En tanto, de necesitar una terapia adicional con yodo radiactivo, la mandataria necesitará inyecciones de tirotropina (TSH), con un costo de 1.800 dólares por cada aplicación.

Lo que sí aumentó el valor de la atención de la jefa de Estado fue la logística que demandó su internación en el Hospital Universitario Austral, con el cierre completo del segundo piso del centro sanitario a su disposición. Aunque no hubo información oficial al respecto, este diario pudo saber que los directivos del Austral tenían previsto cobrarle al Gobierno los servicios médicos prestados.

De concretarse, sería una excepción: los sanatorios privados suelen brindar sus servicios de manera gratuita cuando se trata de un presidente o de un dirigente de alto rango. Por caso, cuando Néstor Kirchner debió internarse en el sanatorio Los Arcos por una afección cardíaca, en septiembre de 2010, la conducción del establecimiento no le cobró por las prestaciones.

En cuanto a la cobertura de salud, Cristina de Kirchner es afiliada desde agosto de 2009 a la obra social de la Unión del Personal Civil de la Nación, el gremio mayoritario del sector público que conduce Andrés Rodríguez, un sindicalista que integra la conducción de la CGT y que está alineado con el Ejecutivo. De todos modos, el costeo de la internación corrió por cuenta de la Unidad Presidente de la Casa Rosada, que coordinan los operadores Juan Carlos «Chueco» Mazzón y Rafael Follonier. Esa unidad cuenta con presupuesto asignado para este tipo de casos.

Uno de los comentarios recurrentes entre las empresas de salud, una vez que se conoció la afección de la mandataria y su decisión de operarse en el Austral, fue que desde el regreso de la democracia todos los presidentes optaron por el sector privado para sus intervenciones más delicadas. Lo hizo en 1993 Carlos Menem, cuando fue operado de la carótida en el Instituto Cardiovascular de Buenos Aires, el mismo donde se internó en junio de 2001 Fernando de la Rúa para practicarse una angioplastia. Y también Raúl Alfonsín, que fue trasladado al Hospital Italiano desde Río Negro, donde había volcado mientras circulaba a bordo de una camioneta. Kirchner, como se dijo, eligió la clínica Los Arcos.

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