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Cuba: ojalá me equivoque
Otra falacia implícita en esta visita es la creencia de que ha sido la política americana la que ha impedido el desarrollo de América Latina. La Argentina fue el tercer país del mundo que a partir de 1853 aplicara el sistema reconocido en Estados Unidos por el Rule of law. Y debo aclarar que ese sistema no es la democracia mayoritaria que deviene históricamente en el socialismo en virtud de la demagogia. La Argentina pasó de ser uno de los países más pobres del continente a ser uno de los países más ricos del mundo a principios del siglo XX. Competía con Estados Unidos y tal como reconociera The Economist en "La Parábola Argentina", tenía un ingreso per cápita mayor que el de Italia, Francia y Alemania. Lamentablemente llegó Perón e impuso el sistema fascista. La consecuencia está a la vista. ¿Qué responsabilidad tuvo la política americana en que la Argentina diese ese vuelco institucional? El caso de Cuba es otro ejemplo representativo del proceso de empobrecimiento ante el avance del comunismo iniciado en 1959. En primer término, el hecho de que esta visita de Obama sea la primera en 88 años se interprete como que hasta la llegada de Fidel Castro Cuba era un país ajeno a Estados Unidos es otra falacia mayúscula de la historia. Que un presidente americano no visitase a Cuba no implica desconocer las buenas relaciones de Cuba con Estados Unidos. En 1959, a la llegada de Fidel Castro a La Habana Cuba era el país que tenía el nivel de vida más elevado de América Latina. Ello se debía a que independientemente de errores políticos tales como el golpe de Estado de Batista en 1952, teníamos el sistema en el que se respetaba el derecho de propiedad y la actividad económica estaba en manos privadas.
Debemos reconocer que a partir del tratado Hay-Quesada, firmado en 1940, Estados Unidos pagaba a Cuba por el azúcar el doble del precio del mercado mundial. Los cubanos no nos íbamos de Cuba, ni sacábamos el dinero de Cuba cuando el peso era equivalente al dólar. Eran los americanos los que se venían a Cuba y por ello hacían inversiones en Cuba. El valor de las propiedades americanas en Cuba ha sido estimado en unos u$s 7.000 millones, que equivalen a unos u$s 80.000 millones hoy en día. Las relaciones comerciales con Estados Unidos eran las más importantes y en 1957 representaba el 58% de las exportaciones cubanas y el 71% de las importaciones. (Mario Lazo.)
Fue a la llegada de Castro que comenzó el enfrentamiento de Cuba con Estados Unidos. Ya en su primer discurso dijo: "Nosotros no estamos aquí por el Pentágono sino en contra del Pentágono". Ello a pesar de que fue el presidente Isenhower quien apoyó a Castro y después de las elecciones de 1858 que ganó el candidato de Batista le exigió a Batista que se fuera del país y dejara a Fidel Castro. Escrito por el embajador americano Earl E.T. Smith en su obra: "El Cuarto piso". Allí también informa que se llevaban armas de contrabando y soldados americanos a Fidel Castro en la Sierra Maestra y a Raúl Castro en la Sierra del Cristal. Llegado Castro al poder comenzó por hacer la reforma agraria por la cual limitaba la extensión de la tierra de los propietarios y seguidamente nacionalizó la propiedad privada de los cubanos y de los americanos. Cuba rompió relaciones con Estados Unidos y consecuentemente se impuso el embargo. No bloqueo. Tampoco implicaba una política para derrocar a Fidel Castro y llevar la democracia a Cuba. Tanto así que el presidente Kennedy traicionó a los cubanos en la invasión de Bahía de Cochinos por no proveer la aviación que se había comprometido. Y en 1962 durante la crisis de los misiles Kennedy acordó con Khrushchev entregar a Cuba a la órbita soviética a cambio de que sacaran los misiles de Cuba.
Visto lo que antecede es una falacia el pensar que la política americana de llevar la democracia a Cuba basada en el embargo había fracasado. Lamentablemente el embargo permitió a la izquierda que reina en Europa y en América Latina considerar que fue la causa del empobrecimiento de Cuba y aun lo denominan bloqueo. Si hubiese habido un bloqueo Fidel Castro no estaría donde está. Igualmente es otra falacia el considerar que el error de la política americana con Cuba ha sido la causa de la pobreza en América Latina y que este acuerdo con Cuba habrá de mejorar las relaciones de Estados Unidos con América Latina. La adversión de gran parte de los países de América Latina a Estados Unidos no depende de la política americana sino del populismo encarnado en la izquierda. Recordemos el fracaso del intento de Kennedy de remediar la situación de América Latina mediante la Alianza para el Progreso. En su discurso de despedida en La Habana Obama aun acusó a Estados Unidos de que ante la llegada de Fidel Castro los empresarios americanos operaban en contra de los intereses de Cuba. Obama asimismo desconoció el estado de la economía cubana y se refirió a la pobreza en Cuba, desconociendo la realidad de la economía cubana a la que nos hemos referido. Nada más falaz que esa observación, que implica un reconocimiento absurdo de que Fidel Castro habría mejorado las condiciones de vida de los cubanos. Perdón por ello, los que se fueron crearon a Miami la capital de América Latina. Y como reconocí al principio, ojalá esté equivocado y este acuerdo mejore las actuales circunstancias de los cubanos que viven en Cuba y no a la nueva clase.


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