Cuba se ha asegurado acuerdos de inversión por parte de acreedores en otras negociaciones de deuda anteriores, y está buscando compromisos similares de las naciones que conforman el Club de París, según indicaron los diplomáticos. El Club de París es un grupo informal de gobiernos prestamistas que incluye a Australia, Austria, Bélgica, Gran Bretaña, Canadá, Dinamarca, Finlandia, Francia, Alemania, Irlanda, Italia, Japón, Holanda, Noruega, Rusia, España, Suecia, Suiza y Estados Unidos. La entidad cuenta con un grupo de trabajo sobre Cuba de 15 miembros que excluye a los países que no mantienen la deuda en negociación, entre ellos Estados Unidos. La mayoría de los acreedores están dispuestos a mostrar flexibilidad debido a que creció el interés en hacer negocios con La Habana, luego del acercamiento de las autoridades comunistas de la isla caribeña con Washington y ante las continuas reformas en marcha en Cuba.
Por su lado, el presidente estadounidense, Barack Obama, y su par cubano, Raúl Castro, anunciaron hace un año que sus gobiernos trabajarían arduamente para una normalización de las relaciones, después de décadas de confrontación, aunque todavía sigue vigente un embargo comercial de Estados Unidos sobre Cuba que complica la vida en la isla desde hace más de 50 años. Castro, quien reemplazó a su hermano Fidel como presidente en 2008, ha convertido en una prioridad el restablecimiento de la credibilidad financiera internacional de Cuba. Ha reactivado las importaciones y recortado el personal estatal y los subsidios, insistiendo en poner orden en las cuentas internas del Gobierno. Así, La Habana ha tenido superávit comercial y de cuenta corriente desde 2011 y ha mejorado a niveles récord sus pagos a acreedores y proveedores.
En los últimos cuatro años, Cuba ha reestructurado su deuda con acreedores comerciales japoneses, con México y con Rusia, en cada caso obteniendo reducciones de entre el 70% y el 90% de lo adeudado y extendiendo sus planes de pago a cambio de mejores oportunidades de inversión en la isla. También ha reestructurado su deuda con China, estimada por economistas locales en más de u$s 6.000 millones. "Nuestras empresas quieren sacar esto del camino para poder obtener financiación para inversiones", dijo un diplomático europeo. "Quieren llegar a este (acuerdo) antes de que los estadounidenses levanten el embargo", agregó. El Gobierno reportó por última vez en 2012 su deuda externa "activa", acumulada luego de su cesación de pagos en 1986, en u$s 12.500 millones y no informa sobre su deuda "pasiva" desde antes del default, cuyo capital está estimado en u$s 8.000 millones. Por su lado, Economist Intelligence Unit estimó la deuda externa total de Cuba en u$s 26.000 millones a fin del año pasado. Las negociaciones formales de esta semana con el Club de París son las primeras desde que el debate fracasó en 2001.
| Agencia Reuters |


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