12 de diciembre 2008 - 00:00

Cuestiona oposición la votación del blanqueo

La sesión que se inició el miércoles pasado en Diputados para aprobar el paquete anticrisis del Gobierno terminó ayer a la madrugada con la votación en medio de un escándalo entre el oficialismo y la oposición. Más allá de los cuestionamientos del radicalismo, el macrismo y la Coalición Cívica al proyecto, el problema final fue la cantidad de votos necesarios para aprobar el blanqueo de capitales. El Gobierno consiguió para esa prueba en cantidad de votos, pero Adrián Pérez, de la Coalición Cívica, fue quien primero planteó, en la votación en general, que para crear el impuesto que se aplicará a los capitales que se regularicen (ingresen del exterior o estén ya en el país, pero no declarados) el kirchnerismo necesitaría reunir una mayoría especial, que consiste en lograr los votos positivos de la mitad de los miembros que integran la Cámara. Es decir, 129 votos positivos cuando en el artículo sobre el blanqueo, el oficialismo había sumado 128.
El origen de la pelea que se generó (y que ahora seguirá con una presentación ante la Corte Suprema, según anunciaron los diputados de la Coalición y el PRO), tiene su origen en la interpretación del artículo 75, inciso 3, de la Constitución.
Allí establece dentro de las facultades del Poder Legislativo, que para aprobar o modificar impuestos con asignaciones específicas en la coparticipación de impuestos, se deberá reunir una mayoría especial.

Sentido claro

El sentido de ese artículo es claro: si se modifica la distribución de un tributo, en porcentajes distintos a los que supone la ley de Coparticipación acordada entre la Nación y las provincias, el Congreso deberá reunir un consenso especial.
El blanqueo establece que quienes «exterioricen» capitales deberán tributar un «impuesto especial», que se crea en la misma ley, que varía de acuerdo con el destino de los fondos. Es decir, si se aplican a inversiones o construcción será del 1%, si se adquieren bonos de deuda del 3%, o si se declaran pero se dejan en el exterior del 8%, por ejemplo.

Problemática

El problema para el razonamiento opositor, que amenazó con hacer caer la sesión ayer a la madrugada, es que en ningún momento el proyecto establece una asignación específica para la recaudación de ese impuesto. Es decir, que lo ingresado irá directamente a distribuirse entre la Nación y las provincias de acuerdo con los porcentajes de la Ley de Coparticipación Federal 23.548, aprobado en 1988.
Por lo tanto, según sostiene el oficialismo, para aprobar un impuesto de esa naturaleza el Congreso sólo necesita reunir una mayoría simple en el recinto. Para ser más claros: distinto sería que el Gobierno hubiera dispuesto que la recaudación del impuesto creado en el blanqueo se destinaría a una actividad específica o que fuera sólo para la Nación. En ese caso sí haría falta reunir la mayoría especial, como ha sucedido en otras ocasiones, por ejemplo, cuando se creó el Impuesto al Cheque.
No fue la única polémica de la noche. Cuando se aprobó el paquete en general, el tablero del recinto marcó 131 votos contra 75 negativos y 9 abstenciones. Luego, el resultado final se modificó cuando se sumaron unos 20 diputados que no habían sido registrados por el sistema informático debido a que se habían levantado de sus bancas al momento de la votación.

Dejá tu comentario