Culebrón policial en Rusia: arrestan a estrella del ballet

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Actuó hace pocos meses en Buenos Aires

El culebrón policial que envuelve al célebre teatro Bolshoi de Moscú sacudió ayer a los amantes del ballet de todo el mundo. Tres sospechosos, entre ellos el famoso solista Pavel Dmitrichenko, fueron detenidos ayer por el ataque con ácido en enero pasado al director artístico de ese teatro, Serguei Filin, anunció ayer el ministerio ruso del Interior. Dmitrichenko estuvo a fines del año pasado en Buenos Aires, cuando actuó en el teatro Coliseo en el espectáculo «Estrellas del ballet ruso». Filin, cuyo rostro quedó desfigurado por el ataque, atravesó ya varias cirugías reconstructivas y continúa internado en Alemania.

La policía rusa efectuó ayer de modo espectacular la detención de Dmitrichenko, quien encarnó recientemente a «Iván el Terrible», y que podría ser el instigador del ataque, se indicó. Las fuerzas de seguridad arrestaron también al presunto autor del ataque y a un cómplice, que no tendrían vínculos con el ambiente artístico. Por el momento los investigadores no difundieron los detalles, aunque una fuente policial señaló off the record que «hay pruebas según las cuales el ataque fue financiado por Dmitrichenko», citada por la agencia Ria Novosti.

La prensa moscovita ya echó a rodar sus especulaciones sobre el drama que se desarrolla tras las bambalinas del mayor ballet del mundo. Citando a contactos en el teatro y con la policía, los diarios «Izveztia» y «MK» dijeron que las pistas conducían hacia la compañía de más de 200 bailarines. Por la mañana la policía requisó la vivienda de Dmitrichenko. La estrella de la danza estaría enemistada con Filin, de 42 años, porque el director del ballet habría rechazado a su esposa, la también bailarina Angelina Vorontsova, para desempeñar papeles principales.

Filin sufrió sus graves lesiones en los ojos y el rostro el 17 de enero pasado. Inmediatamente después del atentado hubo consenso en que el motivo para el ataque debía buscarse en su entorno profesional. El drama abrió durante las últimas semanas más y más grietas en el mayor teatro estatal de Rusia.

Entre otros se mencionaron violentas competencias entre los bailarines que hacen fila por papeles en clásicos como «La Bella Durmiente», «El Lago de los Cisnes» y «Cascanueces». Tanto la fama como los honorarios especiales para los solistas son digitados por Filin.

El bailarín estrella y pedagogo del ballet Nikolai Ziskaridse fue quien lanzó duras críticas contra Filin y el director general del teatro, Anatoli Iksanov, indicando que ambos sembraban el odio en el cuerpo de ballet. Ziskaridse rechazó tajantemente acusaciones de la dirección del Bolshoi de que podría haber tenido algo que ver con el atentado.

Ziskaridse es el preparador de la solista Vorontsova, que también está en el medio del drama. Ella le habría pedido a Filin ser el «cisne» en el ballet más importante de Rusia. La portavoz del Bolshoi, Katerina Novikova, explicó recientemente que Filin le recomendó a la bailarina buscarse una «coach» mujer para estar a la altura del papel. Según se dice, Ziskaridse lo tomó como una afrenta personal y contra su trabajo. Filin había recibido críticas de que había excluido a Vorontsova porque tenía una cuenta pendiente en el pasado con ella.

La bailarina habría disgustado a Filin cuando éste estaba al frente de otro ballet, al que quería sumarla a toda costa. Ella prefirió irse al Bolshoi, sin imaginar que más tarde lo tendría a él como director. Ahora la discusión gira en torno a si Filin le está haciendo pagar esta decisión. Anatoli Iksanov, por su parte, había dicho que Filin fue amenazado en numerosas ocasiones, sus cuentas de email y Facebook pirateadas, y su teléfono bombardeado por llamadas sospechosas. Además, dijo, le pincharon los neumáticos de su coche antes de la agresión.

La policía quiso recurrir al detector de mentiras, pero los testigos se negaron, entre ellos Ziskaridze, a quien el Bolshoi quería denunciar por difamación.

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