28 de marzo 2018 - 00:00

Cumbre Macri-Pichetto por procuradora y test del PJ

El Presidente solicitó la presencia en Casa Rosada del delegado premium de gobernadores, quien le dejó en claro que el cargo en cuestión implica “mostrar una solidez importante” de parte de la candidata para que pueda lograr los dos tercios.

Mauricio Macri convidó ayer con un almuerzo, en la Casa Rosada, al jefe del peronismo en el Senado y delegado premium de gobernadores justicialistas, Miguel Pichetto, para chusmear qué piensa el principal bloque opositor en la cámara alta en cuanto a la elección de Inés Weinberg de Roca para ocupar el trono de procuradora general de la Nación.

El cabalgador del PJ le contestó al Presidente, con lógica, que la definición de su bancada será tomada al final del período de audiencias y exposiciones, lo que deja una mini temporada de negociaciones de al menos un mes y medio. Algo que el peronista había anticipado no bien se promovió la candidatura.

Clave

Con una camada de 25 alfiles, y en un Senado de 72 legisladores, el peronismo será clave para la aprobación del pliego de Weinberg de Roca, que en tiempos de acceder al Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de Buenos Aires -su actual cargo- sorprendió a propios y extraños al recorrer con entusiasmo los despachos de Legislatura porteña para impulsar su pliego, según confiaron desde el oficialismo a Ámbito Financiero.

Si bien el justicialismo reconoce la formación de la postulante, Pichetto le dejó en claro a Macri que "el rango constitucional de los dos tercios en la elección del procurador implica una vara muy alta, con lo cual, la candidata debe mostrar una envergadura y solidez muy importante".

La frase del jerarca PJ es similar a la que disparó la semana pasada en el Senado y tiene una explicación. Meses atrás, el oficialismo presentó junto con peronistas una reforma del Ministerio Público Fiscal.

La iniciativa recibió venenosos dardos de parte de la defensora general, Stella Maris Martínez; la Asociación de Fiscales y organismos de Derechos Humanos.

En el medio de un debate de comisión, justicialistas terminaron enfrentados y el PRO no mostró signos de reacción. La mira principal fue direccionada en ese momento hacia el presidente provisional del Senado, Federico Pinedo, quien era uno de los firmantes del proyecto y no apareció para defender el texto. También se apuntó al ministro de Justicia, Germán Garavano, quien luego descartó cualquier intento para reavivar la iniciativa.

La ley propuesta para reformar el Ministerio Público Fiscal deslizaba la posibilidad de votar al próximo procurador con mayoría simple. Es decir, el proyecto que por alguna razón dejó de empujar Cambiemos de manera fantasmal hubiese quitado unos gajos de tensión al panorama actual, con cargos en el directorio del Banco Central, de jueces y fiscales, del Defensor del Pueblo y diálogos sobre la sucesión en la procuración penitenciara en la larga espera de definiciones en el Senado.

Pichetto fue específico ayer con Macri: le aseguró que no existe "ningún tipo de animadversión" con Weinberg de Roca, quien deberá atravesar audiencias como en su momento lo hicieron Alejandra Gils Carbó o Daniel Reposo. El pliego del último nunca llegó al recinto tras el papelón por datos falsos en su currículum y las dudas durante su exposición; la segunda convenció a otrora opositores como Ernesto Sanz y Gerardo Morales (UCR) y accedió al cargo al que sólo se opusieron los también radicales Laura Montero, Arturo Vera y Mario Cimadevilla.

El próximo miércoles, los peronistas y el resto de jefes de bloques del Senado almorzarán en el Congreso con el jefe de Gabinete, Marcos Peña, y con el ministro del Interior, Rogelio Frigerio. Allí, el menú de designaciones y proyectos en espera -reforma electoral, extinción de dominio, etcétera- atravesarán el convite.

M. C.

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