14 de junio 2010 - 00:00

Cumbre UCR, sin candidatos para organizar puja presidencial

Ernesto Sanz
Ernesto Sanz
El radicalismo comenzará a procesar desde esta semana el nuevo escenario que debutó después de la interna en la provincia de Buenos Aires. El festejo tras el triunfo de Ricardo Alfonsín sobre Leopoldo Moreau y Federico Storani que provocó euforia en el Comité Nacional partidario pasará ahora a un segundo plano: Ernesto Sanz debe equilibrar la discusión interna para frenar una crisis antes que se hable de la definición final de la candidatura presidencial. Así comenzará desde hoy un maratón de cumbres en la UCR para intentar encauzar la nueva situación.

Como en toda victoria, las primeras 48 horas fueron fáciles, pero ahora el radicalismo se plantea cómo armar un esquema de convivencia que contenga a Julio Cobos y Alfonsín bajo el mismo paraguas, habida cuenta que la beligerancia entre ambos no paró después de la interna.

Mas difícil resulta ubicar en ese nuevo armado a Elisa Carrió, desaparecida desde que pronunció su apoyo por Alfonsín.

En la UCR seduce la idea de revivir el Acuerdo Cívico y Social para 2011, pero no existe idea aún de cómo lograrlo en un ambiente donde todas las pretensiones presidenciales parecen incompatibles. Desde hoy comenzará a funcionar, entonces, un esquema de deliberaciones continuas. Sanz reunirá en el Comité Nacional al grupo de los 9 integrado por tres representantes de la conducción partidaria, tres del bloque de diputados y tres del de senadores.

Conducción

Ese grupo es, por estos días, la verdadera conducción del radicalismo, especialmente en momentos de crisis.

Después de analizar la situación en las provincias, sobre todo tras las elecciones internas de ayer en Neuquén, convocarán a una cumbre de toda la UCR que ya fue anunciada por Sanz.

Allí los dirigentes de todo el país intentarán definir el camino que debe terminar en la elección del candidato presidencial para el año próximo. Cobos pidió que fuera por interna abierta, como establece la ley de reforma a los partidos políticos que hizo votar Cristina de Kirchner, pero esa norma aún no está reglamentada y la UCR no quiere quedar, además, a la espera de la aplicación de esa ley que tiene que ver más con las conveniencias de los Kirchner en la interna del peronismo.

Esta semana Alfonsín seguirá fuera de escena. Recién en una semana volverá al país luego de visitar a su hija en España. Eso no bloqueará otro encuentro que el jujeño Gerardo Morales quiere apurar esta semana antes de abrir las deliberaciones dentro del partido; la del grupo Rosario.

Allí militan quienes apoyaron en esa ciudad el relanzamiento de la Acuerdo Cívico y Social en Santa Fe, en oposición a la estructura partidaria de la provincia, vacía pero controlada por Luis «Changui» Cáceres.

Ese grupo integrado por el propio Sanz, Morales, Mario Negri, Ricardo Gil Lavedra y Alfonsín. En ese espacio no tiene lugar el cobismo, a pesar de que la mendocina Laura Montero mantenga excelentes relaciones con todos ellos, por lo que será la punta de lanza para la otra interna que comienza formalmente esta semana.

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