31 de diciembre 2008 - 00:00

Cupones bursátiles

Triste privilegio, aunque no extraño. Resultar el mercado del mundo con la mayor pérdida en 2008. Si bien en diciembre han venido sucediendo ruedas sugestivas, con nuestro índice oponiéndose al resto y procurando sumar, lo que ubica al Merval solamente detrás de México en el beneficio mensual. Y deja a salvo al último mes, con su legajo intacto de resultar el mejor período mensual de nuestro mercado.

A una fecha del final, el indicador de Buenos Aires todavía sostenía pérdidas del ejercicio: en torno de un 50%. Su vecino Bovespa era el que más lo seguía de creca, con baja que rondaba un 43%. Pero, muy alejados los índices de Chile y de México, ambos disputando en una resistencia anual de menos del 25% de rebaja. En lejanas tierras, surgía China para hacer de manto cobertor de los peores y acusando ese 65% de recorte en sus cotizaciones. Pero lo del Shanghai de 2007 había resultado fabuloso y lo nuestro ya venía mal. Lo mejor que pudo hacerse para mostrar cierto logro resultó el de preservar el Merval arriba de los «1.000» puntos. Nivel que estuvo en serias dudas antes de entrar a diciembre. Viendo la canasta total de las variables que presentó a último mes, no se sabe si es para sonreír (por haber marcado un avance interesante en las cotizaciones), o si es para llorar, advirtiendo que con las últimas ruedas todo se fue derritiendo en cuanto a volumen destinado a las acciones.

Estamos culminando con movimiento de no más de seis, siete, millones de dólares por rueda. Preferimos... llorar.

Llegarán las páginas con «balances del año», se verá a los títulos privados resultando un lastre extravagante para cualquier cartera, asumiendo que le recortaron la mitad de lo que se poseía a finales de 2007 (tomando al índice ponderado, no a casos especiales).

Los gobernantes parecen regodearse con el desastre que hubo de aguantar la Bolsa de Comercio: como si la entidad perteneciera a los rusos. O si se tratara de Wall Street, símbolo tan odiado del capitalismo (por parte de los que dicen no serlo, pero obran en la misma dirección con sus actos).

Ciertamente, la baja del 50% y ser la mayor entre los competidores suena a merecida. Porque el sistema solamente es vapuleado y maltratado por funcionarios que no tienen idea de su utilidad dentro de una economía. Totalmente abandonada por el interés popular. Y siendo paria financiera. Pobre Bolsa.

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