La llegada de los trimestrales, a diciembre, precediendo a los muchos estados contables que ya son «memorias» y poseen más tiempo de tolerancia para presentarse, tiene que venir cargada de novedades. Al referirnos a esto no hablamos de lo más común, los números y su signo, sino lo que está dentro de la estructura empresaria y que no muchos valoran debidamente. Al repasar balances de modo constante, leer las reseñas, reparar en el aparte sobre «perspectivas». Y, también, tomar cierta nota sobre «hechos relevantes» -que son los que entran en el «deber de informar» de las normas, comunicando a CNV y a la Bolsa-, uno se encuentra con sociedades que van hacia adelante, aunque estén en medio del remolino de una crisis mundial y de las habituales incertidumbres locales. Proyectos, obras en ejecución, otras terminadas, o a punto de ello. Por supuesto, ante la problemática otros emprendimientos pueden quedar en suspenso (por falta de créditos ante la coyuntura, o para evitar endeudamientos peligrosos ahora). Sólo tomando un racimo de compañías, como ejemplo y a pura memoria reciente, se puede citar la carta de Caputo y donde informó de un contrato para construir con torres -de veinticinco pisos- más dos edificios escalonados de viviendas y un edificio para oficinas, nada menos que en Puerto Madero. Una que insume más de $ 275 millones, a ejecutarse en 36 meses, donde la participación societaria es del 50%. Trabajo, ingresos, que se irá desenvolviendo y sin que aparezca -lógicamente- en balances del presente. Días atrás hablamos de Capek, allí aparecen una planta terminada en diciembre, para hidrógeno y oxígeno. Además de una «planta eólica», entrando de lleno en la energía alternativa.
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Y si vimos lo de IRSA, ya los medios publican imágenes de lo que será un monstruo en «shopping», al borde de la Capital y con fecha prevista en abril, que agrega materia primera de gran nivel a su collar de centros comerciales de alto rango: con derivación, obvia, en resultados futuros de la sociedad. Y que no se verán en estos balances por llegar, ya como elemento productivo. Las empresas siguen yendo hacia adelante, por más que sus acciones siguen la tendencia adversa que envuelve a todos los mercados de riesgo. Y siempre se vuelve a lo mismo, el precio por su lado. Y el valor por otro andarivel, cada vez más separados. Muchas compañías están agregando valor, con obras y proyectos, y acaso se las transe a «precio vil» como acciones. Es así. (Por otra parte, no será novedad y hay que estar previstos: el tipo de cambio está afectando a varias.)
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