3 de abril 2009 - 00:00

Cupones Bursátiles

Es posible, término más prudente y distante que el de probable, que ya se esté radicando parte de la inundación de dólares -a costo vil- en los canales de Wall Street. No hay mejor modo de jugar a la Bolsa, que cuando fluye dinero tan barato y está por detrás el riesgo inflacionario. Por oposición a lo que resulta el peor veneno para el activo accionario, que es la tasa de interés y el premio excesivo que puedan tener los activos de renta fija. Un escenario que aquí no tenemos, obviamente, y donde se prosigue en esa inmutable medición de volúmenes que no trascienden de los $ 40 millones de promedio, por rueda, aunque la tendencia en marzo fue inclusive a ir hacia menos, que a expandirse.

Queda a la vista que, aunque en la primera rueda esto no se viera, que las chances de poder progresar en el índice de precios viene íntimamente plegada a lo que pueda derivar de afuera, por simpatía, por simple copia de mercados menores, en relación con los de punta. Si no hay volumen, no hay mercado. Al menos, uno que pueda ser confiable en sus pasos y que resulte capaz de aguantar las seguras «tomas de utilidad» al ir quemando segmentos alcistas, como el de marzo.
Si bien ante el derrumbe que viene de años previos, lo conseguido en marzo apenas si modificó en una línea lo mucho derrumbado: para solamente un mes, un 10,4% de alza promedio es todo un número. Pero, hasta dónde se puede seguir sumando sin que «pasen por ventanilla» -con razón- los que tuvieron el golpe de vista de sacar partido de la ocasión...

Anclada en esa marca, que da no más de diez millones de dólares diarios (la mitad de ésta yendo a inflar sólo el vientre de Tenaris), resulta inimaginable que se pueda obtener otra fuente de energía: que la simple copia de lo que provenga desde el exterior.
Y no deja de ser una chance seductora, si es que se confirma que el Dow Jones encontró el modo de subir y de descontar pérdidas (aunque resulte por conducto de «plata dulce», y mala, que lo esté apuntalando).

Se abre el segundo trimestre, habiendo marzo salvado la ropa del primero, con un abril que no resulta muy sencillo de moldear en alza para nuestro mercado.
El clima político irá cobrando más presencia dentro del menú, dentro de inicios de mayo arribarán los trimestrales de marzo. Y al respecto, toda estadística sobre tal período habla de contracciones, en lo que hizo a la actividad empresarial. Complicado.

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