Y ahora apareció una especie de «octavo pasajero», como si saliera del vientre de la crisis y haciendo una explosión en las mentes de cada ciudadano del mundo: lo que se da en llamar gripe porcina. No hubo graduación en la noticia, directamente todos nos enteremos de que había un centenar de muertos en México. Y que estaba presente en una lista de países, además del vecino Estados Unidos. ¿Qué es esto, que parece atacar y aniquilar? ¿De qué modo se expandió tan velozmente? Lo cierto es que resultará como la madre de todos los otros temas, cubrirá primeras planas y los noticieros se cansarán de repetir las imágenes de gente con barbijos por doquier. Y es que ya no toca lo económico, sino la vida misma.
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De inmediato, arrancaron las especulaciones que toman a la gripe como un elemento más, buscando conclusiones acerca de si esto habrá de incidir a favor o en contra. Mirado desde el ángulo de cómo obrará sobre la propia crisis. (Suena grosero, visto desde la perspectiva de los puritanos, aunque encaja a la medida de «los mercados no tienen piedad»; y los analistas que los rodean, menos todavía). Entonces, viene el enfoque sobre si esta tremenda novedad le servirá como especie de paraguas protector al repiqueteo constante de los medios, sobre todo lo que sucede con el estado de crisis. Y si las preocupaciones comunes tienen otro foco -mucho más importante- en qué colocar su mirada y sus nervios. Que también se vea lo económico como un asunto de segundo orden, detrás del alerta por la propagación de la enfermedad. He aquí, con todo lo desagradable que luce, un giro acerca de la mira que se colocaba sobre el problema principal.
Ya en la rueda del lunes, ante un desarrollo muy flojo del Dow y sus acompañantes, surgieron los primeros argumentos adjudicando que «la honda preocupación de los operadores...» (acerca de la gripe) había resultado causa de índices que se mostraron sumamente temerosos y aflojando sus energías. Podía también resultar la excusa más a la mano, pero eso no hay modo de comprobarlo ni de desmentirlo. Esto coloca otro efecto bisagra, porque las apariencias iniciales nos dicen que surgió un tema muy serio para poder controlar. Y el ingreso al quinto mes del calendario nos aguarda, con las garras afiladas.
De esta terrible mescolanza de estímulos cruzados, donde prevalecen los malos en gran medida, habrá que tratar de ver los pasos que se van a seguir. Por las dudas, lejos de los cerdos, claro.
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