30 de octubre 2009 - 00:00

Cupones bursátiles

No conviene asumir como una simple «toma de utilidad», aquello sucedido en la rueda del miércoles. En muchos de los textos que procuraban dar un argumento a lo visto, efectivamente aparecía lo que siempre está a la mano para cubrir aquello que podría crear temores, si se lo perfila debidamente.

Desde aquí, no eludimos el compromiso y cuando están a la vista los testimonios objetivos, los que emanan de las variables estadísticas del día.

Y tampoco hemos adherido a retorcer las evidencias, para que se adapten a las teorías (o a los deseos).

Y lo que encajaba mejor en la mala fecha del miércoles -preocupante, también, en el exterior- era mucho más la imagen de «corrida» en el mercado, que de la funcional «toma de utilidad». Porque a la baja pronunciada en cotizaciones -todas las líderes en baja- y el 6% de promedio se le asoció el otro componente indeseado, una ampliación del volumen efectivo. Después de tres ruedas donde el mercado merodeaba los $ 60 millones, y esto resultaba dique para evitar el deterioro en precios, el miércoles se avanzó hasta los $ 106 millones y contado con extrema liquidez cuando la caída de cotizaciones eran una paliza de ventas, en la mayoría de los papeles. No importa lo que pueda sobrevenir después, más bajas, rebotes alcistas, o una meseta de estabilidad lo que pasó el miércoles, resultó una «corrida» formal y con todos los elementos.

Lo que quedará por saberse, las semanas lo dirán, es si la rueda del 28 de octubre resultó un sesgo profundo, pero coyuntural, o bien si esto resultará una verdadera «bisagra» que cambie el fondo del movimiento alcista de todo 2009. Lo importante es que no se lo tome livianamente, porque esos arrestos tan vigorosos de la oferta no se generan por casualidad.

Y, mucho menos, en una mancomunión de operadores «tomando ganancias». Quedará a voluntad elegir el detonante, aquello que produjo un miércoles de plena caída en casi todos los recintos. Si es que cierta mayor fortaleza del dólar ya trajo inquietudes, o si en el vecino Brasil las medidas para gravar capitales externos está pasando la factura.

No puede desestimarse que ya la «goma» de las tendencias se haya estirado mucho en lo bursátil, cuando en las economías persisten los rigores de la crisis, hasta un punto donde otra «burbuja» quiera estallar. Es tiempo de estar alertas; el miércoles: «dijo algo».

Dejá tu comentario