28 de junio 2010 - 00:00

Cupones Bursátiles

De acuerdo con sus instalaciones y la calidad de sus prestaciones es sabido desde hace mucho tiempo que nuestro sistema bursátil merece poseer un contenido -densidad de negocios, de títulos cotizantes- que se sitúe a la altura de la calidad de su servicio.

Por el contrario, y debido al contexto donde está inserto y a la muy poca importancia que le han dado los sucesivos gobiernos nacionales, la brecha parece ampliarse cada vez más.

Una nueva distinción ha recaído en una de las principales entidades del sistema. Y se trata de la Caja de Valores SA, cuya titularidad es a partes iguales de la Bolsa de Comercio y el Mercado de Valores, que luego de rigurosa inspección sobre sus programas, servicios técnicos y eficiencia de labor, recibió una «Plana y Certificación ICREA» por su «Data Center». Esto la convierte en uno de los cuatro «Centro de Datos» de clase mundial en toda la Argentina. Si bien la entidad había dado permanentes muestras de calidad y habiendo superado perfectamente la enorme prueba de ser el centro de operaciones, para el primer y multimillonario «operativo canje» de hace unos años tras, el galardón que ahora obtuvo refuerza la imagen que se ha ganado entre colegas del mundo entero.

Por otra parte es el primer «Data Center» privado certificado en la República Argentina, así como también es el primer certificado en este rubro, en cuanto a sistema bursátil, o Bolsa de Valores, en toda Sudamérica y Centro América.

La asociación de carácter internacional -INCREA- está formada por ingenieros especializados en el diseño, construcción, operación, mantenimiento, instalación y auditoría de centros de cómputos. Y cuenta con 1800 miembros en 19 países: el único ente que norma y certifica la calidad de los servicios que se brindan y la plena garantía de seguridad que poseen los mismos.

Vale el hecho de difundirlo, lo que constituye un orgullo para toda la comunidad bur-sátil y financiera local. Una Caja de Valores que rinde a pleno y continúa sumando avances, como el que no hace mucho se anunciara a sus clientes titulares de cuentas, respecto de poder efectuar consultas directas «on line», más allá de los periódicos estados que se envían por correo. Y volviendo al inicio, causa fastidio -como tristeza- saber que poseemos tal nivel: para tan escaso mercado.