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CUPONES BURSÁTILES
En la primera aparición de la avanzada para lo que llaman «redistribución de ganancias» (de las empresas entre sus empleados), habíamos señalado que en cualquier otra época esto hubiera generado un inmediato desplome vertical de los precios en nuestra Bolsa.
Puede que no alcance el efecto letal que supo adquirir el proyecto sobre «nominatividad de las acciones» (primero en tiempos del último peronismo, a través del doctor Gómez Morales.
Después, también, cuando asumiera el doctor Raúl Alfonsín, ambas veces abortado). Pero no es un problema menor el que las empresas deban distribuir el 10 por ciento de sus ganancias y, peor que eso, que tengan que estar controladas por representantes de los sindicatos y en un llamado «consejo nacional» de «participación laboral en las ganancias».
Las derivaciones de esto dan para cualquier hipótesis y será muy peligroso si es que las sociedades no pueden mostrar utilidades. Allí, tal la actitud de atropellar de Moyano y Cía., pueden garantizarse conflictos (y otras yerbas adicionales).
Pero eso era sólo lo ya conocido de antes, el avance de ahora incluye también la formación de un llamado «fondo anticrisis», que debería estar a cargo de las empresas, modalidad que es afín a la economía de los países y que en nuestro medio nunca se ha tenido en cuenta, gastando en la bonanza y creyendo que todo es eterno.
Nuestro sesgo, lógico, es hacia las cotizantes en Bolsa -aunque involucra a todas las compañías- y pensamos también en el accionista minoritario, en el que es «socio» natural, porque ha pagado por sus acciones para tener acce-so a los beneficios. La resta real de tal 10 por ciento caerá en cabeza del minoritario (y no tenemos duda alguna, quedará machucado entre empresarios y obreros).
Si va también en el «combo» lo del fondo mencionado: ¿de dónde se cree que saldrá? Por todo esto, a lo que nadie parece dar trascendencia, es que caemos en el asombro de que nada suceda en el ámbito bursátil. Al contrario, se producen subas hasta por hechos de irrelevancia. Curiosa la época en el mundo; la de aquí no se queda atrás para nada. Esperemos a ver...


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