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Cupones bursátiles
Pensamos que tarde es mejor que nunca, y como lo realizamos en cada oportunidad, queremos saldar la cuenta del olvido y dedicarles esta columna, unos días después. Recordemos que la fecha que se fijó para el festejo, coincide con la primera hoja de operaciones que fuera llenada en nuestro país, con los negocios realizados el día 6 de diciembre de 1854 (ocasión en la que, en la práctica, comenzó a trabajar la Bolsa de Comercio, fundada el 10 de julio de 1854).
En momentos que resultan de los realmente duros para la actividad bursátil, antes que el recinto despoblado de las tradicionales «plazas» de enorme ebullición, de los pasillos y salones casi vacíos, preferimos que la memoria nos traiga las postales de cuando el sistema bursátil local gozaba de vida plena. Y cuando el despliegue del arte de la compraventa de los agentes de Bolsa resultaba el mejor recinto de aprendizaje para la gente que se agolpaba. Que eran ruedas de volúmenes más discretos que los de ahora, cierto. Pero todo poseía vida, que ahora no tiene. Hace poco, nuevamente un agente -que también viene de la época en la que las terminales no eran los «terminator» del sistema-nos preguntó cómo realizábamos los comentarios que a partir de las cifras del resumen bursátil debíamos imaginar un recinto operando con los profesionales abordando cada «plaza» y la gente de la «baranda» dándoles marco a los negocios. De otro modo, no podríamos llenar ni dos simples líneas de un comentario.
La discusión ya quedó atrás, no habrá modo de reconvertir el escenario a lo que antes fuera. Y la vocación por parecernos al «primer mundo», solamente una apariencia, que nos derivó en un mercado casi silencioso -como el de los sajones- hoy ofrece el -para nosotros- triste espectáculo de ver dos formidables recintos -el de la esquina y el nuevo, del anexo- faltos de lo esencial: gente.
Muchos de los agentes de Bolsa individuales se han convertido en «sociedades», dependiendo de entidades, pero para todos ellos vaya el tradicional saludo de nuestra columna: por el «7 de diciembre, Día del Agente de Bolsa». Rica historia.


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