15 de marzo 2012 - 00:00

Cupones Bursátiles

Casi todos lo continúan llamando «volatilidad» -que no resulta correcto, para lo que implica a cómo los precios de un mercado se apartan del «valor par»-, pero es generalmente aceptado para designar las zonas de una tendencia, donde todo salta como una bolilla loca. Nosotros, con el nuevo ejemplo del lunes y el martes, ya lo estamos rotulando como: «delirio».

Tanto en el tablero global como internamente, los que se arrastraron por la primera rueda de la semana sacaron alas el martes. Cuando nos preguntamos qué tema iría a cubrir el gran manto griego, gastado de tanto ser utilizado en estos dos meses, cometimos el error de subestimar la capacidad creativa de los literatos, que arman los mensajes para toda la comunidad global desde sus escritorios de Wall Street y alrededores. Revisaron la agenda y extrajeron la carta ganadora para que el martes se pudiera concluir el ida y vuelta, con la depresión previa. Y allí estaba Ben Bernanke; detrás estaban los datos de la Fed, para ensayar con espíritu poético sus remanidos comentarios. Que la planchada estrategia de las tasas se continuaría, que el precio del petróleo apenas haría daños, que el desempleo -en terrible 8,3 actual- era mucho más benigno que lo de años atrás. Nada que pudiera emocionar, salvo para los que estaban decididos a emocionarse con casi nada. Lo demás sólo era cuestión de adornos y

un buen saborizante, contan-

do con la necesidad de todos los mercados y sus operado-res, en poder contar con «algo» para levantar la puntería de inmediato.

La rueda del lunes había culminado tan tristona, que el martes estaba más para llorar que para reír (y si algunos encontraron evidencias para calificarlo de otro modo pues serán mucho más sagaces que nosotros). De nuestro propio mercado, se había visto rodar a casi todos los líderes, con sesgos muy marcados en papeles bancarios. Los mismos que en la rueda siguiente lucieron rozagantes (como ya sin importarles lo que se decía sobre medidas del Central y lo que habían causado en ellos).

De todos modos, hay una diferencia para ver cómo se continúa la historia, en el día por día. Porque Bernanke es flor de una rueda, pero Grecia estaba de manera permanente. Acaso estarán pensando en realizar algún pequeño dato de Europa, o volver sobre los chinos. Imaginación que no tiene límites versus realidad, que no es tan elástica.

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