20 de junio 2012 - 00:00

Cupones bursátiles

Así es el fútbol, suelen repetir los que ahora no pueden creer que se deban juntar tantos partidos en el mismo horario para definir campeones y descensos. Podemos asociarnos a la idea y declarar que: así es la Bolsa. Tanto a una como a otra apasionante atracción que captura al ser humano (tan distintas y acaso tan similares en los aspectos básicos) le cabe la condición de resul-tar casi imposible de pronosticar, de modo permanente. Y el día en que lo sean, tanto fútbol como Bolsa se tornarán -querido lector- en sumamente aburridos.

Para el reinicio del lunes, tal lo mencionaban notas previas, el triunfo «conservador» en Grecia por una parte y el desarrollo de una fantástica rueda de viernes en nuestro mercado animaban a dos realizaciones sumamente positivas en los dos frentes. ¿Y qué sucedió?, pues que en el mercado exterior lo de los griegos duró muy poco y el avance se frustró, porque los ojos se posaron sobre peligros inminentes acechando tanto a España como a Italia. Y en lo que hizo al mercado doméstico, el gran amago del viernes -para ver otra semana saliendo de marco en el año- se fue aplanando hasta quedar en una decepcionante meseta.

Y había un tercer teórico elemento para dar energía agregada. Que el ingreso del grupo Slim a YPF nuevamente actuara de catapulta para tales acciones. También esto quedó diluido; la plaza de la petrolera apenas si se movió el 1,5%, con volumen escaso.

Tres supuestos polos alcistas para el lunes, que cayeron sin remedio en la intrascendencia y hasta con perfiles bajistas. Ni las elecciones griegas, ni el soberbio desarrollo insinuante del viernes, ni la probabilidad bien alcista de YPF tuvieron terreno favorable. La oferta volvió a ocupar los lugares, la demanda se contrajo ante la primera evidencia en contra, para ya no retornar. Quizá los mercados se ahorraron un avance, que hubiera constituido un subibaja nuevamente lamentable. Puede decirse que hasta extrañó que no se hayan utilizado las supuestas preliminares «buenas», para ensayar un vuelo corto y extraer cierta utilidad. Sabemos que esto no se concretó y que todo impulso acabó prontamente, tanto en el exterior como en nuestro recinto.

Los «fantásticos» locales se mantuvieron ausentes, quedando así entre paréntesis lo del viernes, descolgado del antes y el después. Una intensa nebulosa cubrió el final del lunes, en apariencia dando pocas chances a la semana. Pero...

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