Seguimos viendo aquello que llega, como supuestos soportes para organizar alguna reacción de los índices, y nos mantenemos en la misma posición: en mercados totalmente capturados en grandes carteras profesionales, que tienen a los analistas de casas de inversión como voceros, se sigue vendiendo humo. El lunes hubo otra rueda favorable, en general, donde todavía quedaba vigente la tibia exposición sobre la creación de empleos en Estados Unidos... ¡que había sido utilizada el viernes! Y a esto, como agarre para los indicadores europeos, se le incorporó una idea sobre una supuesta compra de bonos, de Italia y de España, por parte del Banco Europeo. Con eso solo se estableció una mejor predisposición de los operadores, que fueron en tal dirección forjando una primera fecha en positivo. Donde Madrid se dio el lujo de ganar más del 4%, mientras Rajoy apuntaba que ya todos los ajustes se habían hecho, que no harían más, y que se esperaban ahora las ayudas a España. Al unísono, cuestión que apenas alcanzó notoriedad, se informaba que en España están quebrando a un promedio de 25 empresas... no por mes, a diario. Y el ministro de Finanzas de un estado alemán, Baviera, correligionario de Angela Merkel se dispuso «a exigir la salida de Grecia de la eurozona antes de fines de 2012». Como para servir de «advertencia» a países como España e Italia cuando no pagan sus deudas. «Si los griegos tienen éxito con su táctica de demorar las reformas y el pago de deuda, el sistema se desploma». Al referirse a nuevas ayudas a Grecia, el funcionario afirmó: «Sería como regar en el desierto». Y que «los responsables de los problemas de Grecia son los griegos y nadie más». Todos estos dichos fueron condenados a un pequeño recuadro de las novedades, pero resulta un crudo panorama de lo que muchos estarán pensando: que el tema de Grecia no da para más. Y que otros se quieren cobijar en los mismos artilugios, pretendiendo «socializar» problemas que son propios. Después, cada quien tomará posición con una u otra idea, pero es la realidad de lo que se vive en Europa.
En Estados Unidos, aunque Paul Krugman se la pase hablando de los europeos, toda la lluvia de dinero dejó la cuestión en una meseta. La misma tasa general de desempleo, los mismos problemas con los que venían lidiando desde hace años. La misma Fed lo dice, una evolución sumamente lenta de la economía. Y resulta que los «vende humo» consiguen subas. Bahhh.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario