11 de marzo 2013 - 00:00

Cupones bursátiles

Por supuesto que resulta valioso, mucho más que el simple comentario de un columnista -como nosotros-, prestarle atención a un informe del Instituto de Finanzas Internacionales (IIF), que representa a los principales bancos del mundo. En todo caso, nos sirve para seguir apoyándonos en nuestra creencia acerca de la razón -sin razones- por la que se vienen observando excelentes desarrollos de las Bolsas cuando aquello que debe dispensarle el genuino sustento, una real salida de la crisis y un reverdecer de las economías, no aparece en el presente (y no hay miras de corto plazo para imaginarlo). El mencionado instituto habla del riesgo cierto de una «adicción a la liquidez», precisa y bien estructurada expresión, que se relacionó directamente con las evoluciones de ciertos índices y -en especial- el que representa a Wall Street, con su llegada y posterior secuencia de ir mejorando sus marcas máximas históricas. Para brindarlo de modo literal, citamos al informe: «Gran parte de la recuperación, hasta ahora, ha sido dependiente de las condiciones de dinero fácil fomentadas por los bancos centrales...».

Y prosigue con: «Estas condiciones, de tasas de interés muy bajas, no pueden darse para siempre, pero existe el riesgo de que los mercados financieros se hayan vuelto adictos a ellas...». La entidad, que representa a 450 bancos de todo el mundo, pronostica, además, que «el sistema financiero continuará acumulando excesos y anomalías, en tanto los bancos centrales sean los principales motores de la recuperación económica». Y también advirtió: «Una eventual anulación de estos excesos se convertirá en un evento con riesgo de desestabilización...».

Por último, brinda su opinión acerca de que los bancos centrales «deberían ser conscientes de las consecuencias -no intencionales- de sus acciones. Y aclarar cómo ajustarán sus políticas monetarias de largo plazo». Según el organismo: «Esto ayudaría a reducir el riesgo de grandes oscilaciones en los mercados financieros...».

No existen ambigüedades en el informe, va directo al punto, en una suerte de diagnóstico del presente y los peligros que aguardan por la senda de seguir fogoneando mejoras continuadas de las Bolsas. Basado en un tipo de política instrumentada ante una emergencia de la crisis, pero que si varía de manera súbita puede hacer estallar aquello que ya viene inflando para ser la clásica «burbuja». Conviene tenerlo en cuenta. Ahora.

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