18 de diciembre 2013 - 00:00

Cupones bursátiles

Tras un hecho que alcanzó carácter de extraordinario, cuando debería ser de rutina en épocas normales, el Merval encontró un vehículo de arrastre para sacarlo de su sopor. La información acerca de lo conseguido por YPF, suma de u$s 500 millones a una tasa considerada baja y que al país -como tal- no le prestarían explotó en los paneles de Wall Street y, como efecto lógico, también estalló en el recinto porteño. Una suba del 8% en YPF resultó la columna para que la nómina de líderes pudiera anotarse con un 2,3% y que lució como sumamente refrescante, dentro de un diciembre que agobia en las calles con sus temperaturas: y estaba agobiando en los desarrollos accionarios. Pero no solamente en cotizaciones tuvo gran presencia YPF, sino que reunió $ 42 millones de efectivo, en una torta global de la rueda que alcanzó los $ 110 millones. Más importante esto que lo otro, por cuanto había una demanda en retirada y que cada vez marcaba una cota inferior, en la reunión de órdenes para acciones.

En un día donde se sumaron otros hechos, como el repunte de actitud en Wall Street y la novedad sobre la oferta de los bancos extranjeros al Central, donde le proveerían de aire -con u$s 2.000 millones- y en una figura que también nos muestra lo atípico de esta época: en vez del Central resultar el clásico proyector de la banca, teniendo ahora que ser ayudado por sus protegidos. Lo ocurrido con YPF, lo intenso del efecto que se produjo, para pensar que se tenían muchas dudas acerca de su incursión buscando dólares. De lo contrario, daba para ser tomado como una operatoria normal de una petrolera, buscando financiación exterior y llevando un buen estandarte para mostrar (Vaca Muerta). Respecto del mercado, todas las que se "colgaron" de YPF se pusieron en ritmo a través de un hecho puntual y logrando revertir la imagen de escaso interés en que se venía debilitando el último mes del ejercicio. La pregunta pasa por saber si el impulso tendrá cierto trayecto o si ha sido la explosión de una rueda y se retorna a la opaca senda que mostraba diciembre.

Hay cuestiones que se acumulan en un platillo de la balanza, varias y de peso, frente a la buena nueva que atravesó la actualidad de una empresa que también es una acción. Diciembre tiene unos pocos días más para terminar de delinear el saldo mensual, en un año que ya está salvado.

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