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Cupones bursátiles
Con esto se produce un "pastel" tal que es muy difícil hacer que sus componentes puedan resultar una masa digerible. Porque la referencia al "enfriamiento" tiene una tarjeta de presentación de una visitante indeseada: la señora crisis sigue vigente. Lo que se da de frente con la política de reducción de estímulos en la economía de EE. UU., que ya lleva dos capítulos.
La reacción a la novedad, que los tomó por sorpresa, dejó una huella del 2% en el Dow Jones, pero se esparció a los europeos en similar medida y la onda expansiva recaló en Brasil, con el Bovespa cayendo un 3%.
Hora de decir... menos en el Merval, de Buenos Aires (que no se dio por enterado y subió más del 1%, con $ 125 millones de efectivo).
El modelo, que se instauró desde el espectacular 2013, colocar un muro entre el clima de la Bolsa y todo lo que la rodea o le llega desde otros países, comenzó en 2014 en una versión -quizás- ampliada y mejorada. Una suerte de: "Todo me importa un cuerno; vamos para arriba..." predomina en el singular clima del recinto bursátil.
Alguien ensaya la idea de que al ser tan difícil operar en dólares se opta -más allá del dólar "Bolsa"- por darle identidad a las acciones. Y a todo tipo de papeles, no solamente a los que juegan en el "contado con liqui". Un testimonio inapelable está en el curso de los índices de nuestra Bolsa en enero pasado, donde el Merval subió el 11,6%, pero el indicador Bolsa -nivel general- se movió nada menos que un casi 17% de alza. Y es el único índice que comprende a la totalidad de las especies, no solamente a las de mayor volumen de negocios. La conclusión es que funciona mucho más el carburante de medir los precios en dólares (tipo paralelo) para afirmarse en que "todo es barato"en la Bolsa. Hoy, en la sección del "balance", se comenta el estado de Petrosur, y con ratios que no resisten ningún análisis favorable. Pero, sin estar como ella, hay otras muchas que hacen agua desde lo "financiero" y que ahora deberán lidiar con un dólar de $ 8 y con tasas de interés al 25%/30% para las deudas nativas. El dólar es un billete, que aquí es gigante, pero no puede cubrir o salvar toda falencia.
¿Quiénes son tan decididos entusiastas?, pues: las reconocidas "manos amigas" (que pueden convertir plomo en oro, sin importarle problemas locales ni foráneos) . Ilusión.


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