3 de enero 2017 - 00:00

Cupones bursátiles

 Tiempo de anécdotas - En una ocasión, tras el crash de 1929, a Joseph Kennedy, padre del asesinado presidente John Fidzgerald Kennedy y colaborador de Franklin Delano Rossevelt, se le preguntó el motivo por el que no había perdido ni un centavo en el terrible evento del Viernes Negro.

Kennedy, sin vueltas, respondió que había decidido salir de la Bolsa tras oír la conversación de dos limpiabotas. Ante los rostros sorprendidos de sus interlocutores, les relató lo sucedido.

En aquellas épocas, era común la existencia de salones de limpiabotas y usual, también, era que los hombres de cierta jerarquía acudieran a esos salones a fin de dar limpieza a su calzado.

Prestar atención al entorno

Poco antes del crash, Kennedy entró en un salón limpiabotas, se sentó en uno de los sillones, colocó sus pies sobre el anaquel y desplegó un diario del día; en el acto, un limpiabotas afroamericano, se sentó frente al empresario y comenzó a trabajar en los zapatos. Unos minutos después, en uno de los sillones situados junto al que JK ocupaba se sentó un caballero tambien con un diario en sus manos de forma inmediata, un limpiabotas -igualmente afroamericano- se dispuso a dar lustre a sus zapatos.

Kennedy observó que ambos limpiabotas habían entablado conversación, y cuando oyó las palabras "acciones" y "valoración", se olvidó del diario y se centró en la charla de los limpiadores. En un momento de la misma, uno de ellos dijo: "Me han dicho que van ponerse a la venta acciones de una compañía con mucho futuro, y voy a comprar", a lo que el otro respondió: "Y, ¿a qué se dedica esa compañía?", y el primero, casi ofendido, dijo: "Y eso que importa, ¡seguro que suben!".

Momentos después, el limpiabotas que estaba atendiendo a Kennedy finalizó su trabajo, éste le pagó, entró en su despacho y descolgando el teléfono ordenó a sus agentes que se desprendiesen de todas sus inversiones bursátiles. Días después se produjo el crash del 29.

Para finalizar el comentario, Joseph Kennedy añadió algo de su cosecha "si en un mundo tan complicado como el de las inversiones bursátiles los limpiabotas pueden introducirse y operar con normalidad, algo muy peligroso está sucediendo en ese mundo".

Como a veces la salvación puede llegar a través de situaciones o personas impensadas, le tocó a Kennedy padre ser el receptor de este regalo, de haber podido salvar quizas parte o el total de su fortuna. Ojos y oídos atentos.

Dejá tu comentario