25 de enero 2017 - 00:00

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 Thomas Watson- 3a Parte -Watson estaba profundamente influenciado por las enseñanzas de Charles Kettering, el brillante ingeniero responsable de muchas de las más importantes innovaciones de General Motors. Watson y Kettering se habían conocido cuando siendo aún muy jóvenes comenzaban su carrera en NCR, en Dayton.

Fue Kettering el que impulsó en Watson tanto la comprensión como el aprecio por la importancia de la investigación y el desarrollo en cualquier organización, fue su pasión por los avances tecnológicos la que lo condujo a crear lo que se convertiría en el famoso laboratorio de IBM.

Sin embargo, no fue la tecnología de IBM, sino su cultura, la que le empujó hacia el éxito: "La cultura de IBM era una nueva especie... La empresa no era la mejor del mundo en ninguno de sus negocios ... Lo que IBM y Watson hicieron mejor que ninguna otra compañía del mundo fue crear y formalizar una cultura corporativa fuerte, coherente y de éxito. A cambio, esa cultura logró entrelazar todas las piezas del negocio y empujó a los empleados de un modo que ningún competidor pudo superar", escribe Maney, uno de sus biografos.

Quien agrega: "Thomas John Watson vivió la gran vida americana. Nació siendo pobre, creó una gran empresa, ganó millones de dólares y cambió el mundo. Y todo esto lo hizo a pesar de sus enormes defectos... Sin embargo, los puntos fuertes de Watson eran excepcionales. Había sido bendecido con ese insólito carisma que hace que realmente los seguidores adoren a su líder, Watson vivió para la empresa. La interiorizó. Cada una de sus ambiciones personales estaba unida irremediablemente a sus ambiciones para IBM".

Watson fue el presidente de IBM y quien supervisó el crecimiento de la empresa hasta convertirla en una multinacional (entre los años veinte y los años cincuenta). Desarrolló su positivo estilo de dirección y la convirtió en una de las empresas más efectivas en ventas gracias a las tarjetas perforadas que fabricaba.

Fue uno de los hombres más ricos de su tiempo. Poco antes de su muerte (de un ataque al corazón) entregó el mando de IBM a su hijo mayor Thomas J. Watson Jr., mientras que su otro hijo, Arthur K. Watson, dirigiría IBM World Trade Corp.

"Si uno quiere ser mañana una gran empresa, debe empezar a actuar hoy mismo como si lo fuera", Thomas John Watson, su frase de cabecera.

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