23 de febrero 2017 - 00:00

Cupones bursátiles

 Kevin Plank - 1a parte - Nació el 13 de agosto de 1972 en Kensington, Maryland, Estados Unidos.

Quizás el sueño americano siga existiendo y a través de la historia de este hombre que se hizo de la nada podamos comprobarlo.

Se puede hablar de quimera, pero continúan apareciendo emprendedores que han conseguido levantar un imperio de la nada, con sólo 500 dólares.

Kevin Plank, es el fundador de la empresa de ropa deportiva Under Armour.

Tal vez éste sea un caso emblemático donde Kevin no sólo llegó a triunfar con el sudor de su frente, sino con el de todo el cuerpo.

Plank inició hace aproximadamente veinte años, en el sótano de su casa y junto a su abuela, "la búsqueda de la camiseta que le permitiera ser más rápido y ágil". Por aquel entonces era jugador de fútbol americano en la Universidad de Maryland y se cansaron tanto el como la gente que jugaba en los distintos equipos, de las camisetas que siempre se empapaban en sudor y se terminaban convirtiendo en una pesada carga para todos.

Actualmente, esa camiseta por el diseñada ha dado lugar a un imperio de 4.000 empleados, está presente en 40 países y es cotizante en Wall Street .

Además, Forbes ha considerado a su compañía como la tercera tras Adidas y Nike y Kevin como el tercer hombre joven y mas poderoso por detrás del máximo ejecutivo de Expedia, Dara Khosrowshahi, y de Lanham Napier de RackSpace. "Pensamos global y actuamos local", esa es la clave para el crecimiento de una empresa que tiene a España como uno de sus puntos claves en su asentamiento en Europa. El objetivo es que el 25 por ciento del mercado sea suyo. Y lo está logrando.

En plena crisis global el beneficio de la empresa durante 2011 se situó en los 80 millones de euros. Para 2012 la facturación llegó a los 1.500 millones de euros, con un crecimiento del 36%. En la actualidad su principal mercado está en Estados Unidos con el 90%, seguido de Japón y China. La camiseta de poliester y nylon fue el inicio y ha dado paso a zapatillas de todo tipo, botas de fútbol, de baloncesto, natación etc. "Nuestra apuesta para la delicada situación que acaba de atravesar el mundo es la calidad, la investigación y la tecnología". El primer año se cerró con un beneficio de 17.000 dólares. Diez años después, 500.000 dólares y hoy la cifra se ha disparado a niveles nunca previstos.

Su vida es un torbellino puede en 24 horas desayunar en Londres, almorzar en Ginebra y cenar en Madrid. Mañana continuamos.

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