24 de julio 2017 - 00:00

Cupones bursátiles

Barry Minkow - 1a parte - Apenas cumplidos los 16 años Barry Minkow inició un emprendimiento de lavado de alfombras en su garaje. Nunca obtuvo ganancias legítimas, y decidió sin más alterar los libros contables y generar un esquema fraudulento de información financiera.

Por aquellos tiempos fue la persona más joven en la historia de Estados unidos, en tener una empresa que cotizó en Wall Street y cuyo valor se estimaba en 300 millones de dólares.

Pero con el tiempo se confirmó que su empresa, ZZZZ Best Co Inc fue basada sobre fraudes contables con los que engañó a los inversionistas y bancos. Solamente el 20% de su negocio era legítimo. Y lo demás humo.

Creó cuentas a cobrar e ingresos ficticios a través de obras de restauración de edificios inexistentes.

Se hizo de un archivo de proveedores, también inexistentes, para desviar los fondos recibidos de bancos e inversores.

Forzó la independencia de los auditores al máximo y desvió su atención hacia otras transacciones menos importantes del negocio y consiguió tres dictámenes de auditoría limpios.

Nunca obtuvo en los cinco años que duró su empresa beneficios reales (octubre de 1982 a julio de 1987), siempre fueron números dibujados. De tal forma, en cinco años este chico parecía haber llegado a la cumbre de su carrera de estafador y adquirido el respeto que siempre había deseado con su negocios fraudulentos. Pero como a la larga todo se sabe, el mundo de Barry se comenzó a derrumbar, por una ama de casa de Los Ángeles.

Minkow para hacer dinero, cobraba de más a los clientes que cargaban los servicios de lavado de alfombras a su tarjeta de crédito.

Si se quejaban les devolvía (no siempre) su dinero, de otro modo, se lo quedaba. Esta ama de casa en particular, no podía entender por qué Minkow, no le reintegraba su dinero, e hizo público este reclamo convocando a un reportero de un periódico local, quién descubrió que Minkow había engañado a cientos de clientes de la misma manera. A los pocos días después de conocerse el tema, el precio de las acciones de ZZZZ Best se desplomó. Cuando la tormenta pasó, los activos de la compañía de Minkow, que según la evaluación (que resultó ser falsa) era de 240 millones de dólares, se vendieron por menos de 50.000. La bomba había explotado y al ser expuesto el fraude ZZZ - Best desaparece y Barry terminó encarcelado. En ese momento tenía 21 años, una sentencia de 25 años de reclusión y 26 millones que restituir. Se acabó el juego.

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