Li Ka-shing nació en Chaozhou, en Guangdong, provincia de la República China en 1928.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
En 1940, la familia Li se trasladó a Hong Kong para evitar la agitación presente en el país, a causa de la confrontación entre el régimen totalitario de Chian Kai Sek contra los comunistas; un escenario que empeoró con la entrada de China a la Segunda Guerra Mundial.
En Hong Kong se alojaron en la casa de su tío, que era un hombre de buena posición y llevaba una vida cómoda. El éxito de éste fue lo que desencadenó la determinación de Li, que se propuso ascender económicamente y hacerse con un lugar privilegiado en la sociedad, a base de su trabajo y esfuerzo.
Contrajo matrimonio con Chong Yuet Ming, la hija de su tío. El padre de Li murió, y él asumió la responsabilidad de proveer los medios de subsistencia a la familia; se vio obligado a abandonar la escuela antes de cumplir 15 años.
Encontró un trabajo en una empresa de comercio de plásticos, donde trabajaba 16 horas al día. Luego, en 1950, fundó su propia empresa, Industrias Cheung Kong, que se dedicó a la fabricación de plásticos.
Los beneficios y ganancias de la compañía fueron invertidos en el sector de los bienes raíces, hasta lograr convertirla en una compañía líder en el sector, que desempeñaba sus operaciones en Hong Kong y pasó a administrar propiedades y realizar proyectos también en China.
Li Ka-Shing consiguió en 1972 que su compañía pasase a cotizar en la Bolsa de Hong Kong, con esta decisión consigue tener el capital excedente necesario para ampliar sus inversiones.
La gran oportunidad le llegó precisamente en 1979 cuando aconteció la llamada Revolución China.
En ese entonces, muchos empresarios vendieron sus negocios al mejor postor y Li, que ya manejaba sumas millonarias se vio en la posición ideal para conseguir la compra de la gran mayoría de ellas, incluyendo la adquisición en 1979 de Hutchison Whampoa y en 1985 de Hong Kong Electric Holdings Limited, convirtiendo así a su empresa, Industrias Cheung Kong, en un gigantesco conglomerado empresarial con decenas de compañías. Dentro de su movimiento empresarial, llegó a trabar amistad con el líder político Deng Xiaoping, y esta relación le permitió convertirse en el intermediario entre China y Hong Kong, además consiguió un valioso aliado para las políticas de descentralización económicas e incentivo al sector privado, que el propio Xiaoping buscaba aplicar en China. Mañana continuamos.
Dejá tu comentario