7 de marzo 2018 - 00:00

Cupones bursátiles

Los Oppenheimer - 1a Parte. A los 16 años,Oppenheimer decidió abandonar la localidad alemana de Friedberg e ir a Inglaterra, donde se convertiría en uno de los comerciantes de diamantes más poderosos del siglo XX.

Su incansable espíritu de trabajo, su genial intuición, el mercado de las piedras preciosas y una porción de intrepidez le sirvieron para tomar la delantera a todos los buscadores de diamantes de Sudáfrica.

Desde entonces el clan familiar de los Oppenheimer dirige el consorcio De Beers, en Sudáfrica y, después de cuatro generaciones, continúa a la cabeza del mercado mundial de diamantes. Además, la familia posee gran parte del consorcio de oro y metales preciosos Anglo American. Se calcula que el capital privado de los Oppenheimer oscila entre 4 y 7 mil millones de dólares. Las piedras preciosas fueron la base de la riqueza de esa familia.

Ernst obtuvo la nacionalidad británica y, en adelante, se hizo llamar Ernest, y su hijo Harry procedió de la misma forma. Este fue quien convirtió a De Beers en la poderosa empresa de la actualidad.

Descendientes de raíces judeo-alemanas,e hijo se valieron de una estrategia para sacar a flote su negocio de diamantes.

En el punto más "caliente" de la Guerra Fría hicieron negocios con la comunista Unión Soviética, la gran enemiga de la Sudáfrica del apartheid.

De Beers subyugó a Estados Unidos con la famosa frase "Los diamantes son para siempre", que fue mencionada por Marilyn Monroe en la película "Los caballeros las prefieren rubias".

El consorcio se adaptó sin problemas a la transición política iniciada por el antiapartheid, pues Harry Oppenheimer ya se había pronunciado en público contra la segregación racial y se había afiliado a un partido opositor.

El Gobierno racista no se atrevió a atacar ni a él ni al consorcio. Nelson Mandela renunció a nacionalizar De Beers, a pesar de las presiones recibidas. El biógrafo de los Oppenheimer, Stefan Kanfer, ha definido esta doble estrategia como "doblarse, pero sin partirse. También podría decirse "Sacar beneficio sin estafar a nadie".

En la actualidad el nieto de Ernst Nicky y su bisnieto Jonathan Oppenheimer presiden el consorcio. A través de su oficina de ventas en Londres dirigen el comercio internacional con las codiciadas piedras preciosas. La familia reside en su residencia " un palacio" de Brenthurst en Johannesburgo.

Sudáfrica es famoso no sólo por Mandela y el apartheid, este país es el mayor productor de diamantes del mundo. Mañana continuamos.

Dejá tu comentario