Desde 2014, la Fundación DAC (Directores Argentinos Cinematográficos) viene desarrollando un programa de giras por todo el país bajo la consigna "El cine argentino va a la escuela". Así, ya visitó unas 350 escuelas, tanto rurales como suburbanas, desde Ushuaia hasta Tilcara, y cerca de 52.000 chicos pudieron tener la experiencia de ver una película en una sala y, como bonus, dialogar con actores, técnicos o directores. Para muchos es, además, la primera vez que ven una película nacional.
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Como recuerdo, la gente de cine deja una caja de dvds con títulos que van desde "Camila" y "Esperando la carroza" hasta "Metegol" y "Un cuento chino". Al comienzo también donaba proyectores, pantallas, equipos de sonido, agropol para oscurecer las salas, y otros elementos para que las escuelas pudieran seguir con la experiencia. Todo esto ha sido recopilado en un buen documental de Diego Aparicio, que además valoriza el trabajo de los maestros de zonas apartadas, la emoción de los chicos y la belleza física y moral del país profundo.
Leo Sbaraglia, Claudio Rissi, Mónica Villa, Moro Anghileri, Marcelo Piñeyro, Fernando Spiner y otras figuras del medio aparecen en pantalla. Detrás están Juan Bautista Stagnaro ("Casas de fuego") al mando de la Fundación, y Gabriel Arbós ("Carlos Monzón, el segundo juicio") en el desarrollo de las giras. Significativamente, es un trabajo de difusión gratuita, hecho sin fines de lucro ni apoyo del Incaa. DAC ni siquiera se molestó en pedirle un crédito. Es más, tiene el orgullo de haber hecho algo concreto, mientras que el Incaa anunció la realización de un proyecto parecido y no pasó de visitar dos escuelas.
Al respecto, a las denuncias de subejecución del presupuesto del Incaa en los tres últimos años (algo que el propio Ralph Haiek, presidente del organismo, habría reconocido en el Senado) y la colocación en plazo fijo de 756 millones destinados a Fomento Cinematográfico, se sumó la semana pasada otra denuncia: ese Fomento va a desaparecer. Es que la ley 27.432, que modifica diversas cuestiones tributarias, dispone en su artículo 4° el fin del impuesto a las entradas de cine y similares a partir del 1° de enero de 2023, ese 10% que permite dar créditos a nuevos rodajes, ayudar a su difusión e incluso mantener al propio Incaa (¿se verán también afectados los nuevos gerentes que cobran $ 80.000 mensuales y más, mientras aprenden qué es el cine?).
Por ahora se sigue filmando, aunque las dificultades crecen y las exhibiciones de películas chicas sean esporádicas. Al respecto, hoy comienzan dos festivales: el Internacional de Documentales de Buenos Aires, FIDBA, en el Cosmos (50 títulos de 20 países en las diversas competencias), y el 18° Banff Mountain Film, dedicado a deportes extremos y espíritu de montaña, en el Village Recoleta. El BANFF es una creación canadiense de exhibiciones itinerantes, desde Calafate a San Juan pasando por Buenos Aires, y cuya entrada consiste en leche en polvo y útiles escolares para escuelas rurales.
Y el viernes empiezan las Jornadas de Uncipar, histórico encuentro de cine amateur, luego llamado independiente, nacido en Villa Gesell en tiempos difíciles, y trasladado ahora a Pinamar, también en tiempos difíciles. Habrá proyecciones, talleres, charlas, discusiones, retrospectivas y premios en dinero, equipos y asistencia técnica, sin apoyo del Incaa.
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