4 de noviembre 2009 - 00:00

Dan vía libre para la miniconstitución europea

El presidente checo, el euroescéptico Vaclav Klaus, acató ayer a regañadientes una sentencia de la Corte Constitucional favorable a la aplicación del Tratado de Lisboa. Se abre así la puerta a la reorganización institucional de la Unión Europea.
El presidente checo, el euroescéptico Vaclav Klaus, acató ayer a regañadientes una sentencia de la Corte Constitucional favorable a la aplicación del Tratado de Lisboa. Se abre así la puerta a la reorganización institucional de la Unión Europea.
Bruselas y Praga - El Tratado de Lisboa que reforma las instituciones europeas entrará en vigor el 1 de diciembre, después de que ayer se desvanecieran las resistencias de la República Checa, el último país del bloque que faltaba por ratificarlo.

Así queda abierto el camino para que la UE nombre un presidente permanente.

El euroescéptico presidente checo, Vaclav Klaus, estampó su firma en el tratado, una vez que la Corte Constitucional del país hubo desestimado un recurso presentado por senadores conservadores, con el argumento de que no contraviene su carta magna.

Dudas resueltas

«El Tribunal Constitucional constata que, con este veredicto, se resuelven todas las dudas sobre el acuerdo del Tratado de Lisboa con el marco constitucional y se eliminan todos los obstáculos formales para su ratificación».

En una breve alocución en el Castillo de Praga, Klaus, que bloqueaba desde hacía meses la ratificación que el Parlamento había aprobado en mayo pasado, asumió la decisión del Constitucional, aunque sin dejar de mostrar su desacuerdo.

«No puedo estar de acuerdo con la calidad jurídica (de la decisión). La sentencia no es un análisis neutral, sino una apología política del Tratado de Lisboa», señaló.

Dos horas después que Klaus hubo firmado, el primer ministro, Jan Fischer, anunció que había suscrito también el documento comunitario, otro de los requisitos que establece la ley local para la validez de los acuerdos internacionales.

El pacto crea dos nuevos cargos, el de presidente estable del Consejo Europeo y el de alto representante para la Política Exterior y vicepresidente de la Comisión Europea. De este modo, la presidencia del bloque dejará de ser rotativa.

En la próxima cumbre, que previsiblemente se celebrará a mediados de este mes de noviembre, los veintisiete tendrán que elegir los nuevos cargos.

Candidatos

Entre los nombres para el cargo de nuevo «presidente de la UE» figuran con fuerza el del primer ministro belga, Herman van Rompuy (ver aparte), seguido por el primer ministro holandés, Jan Peter Balkenende; y el primer ministro luxemburgués, Jean-Claude Juncker.

No obstante, según algunas fuentes de Bruselas, el belga Van Rompuy parece haber logrado mayor «consenso» entre los 27 que el resto de candidatos. El ex premier británico Tony Blair, que había sonado con fuerza, quedó descartado.

El nuevo tratado, firmado en diciembre de 2007 como sustituto de la malograda Constitución europea, vivió momentos de particular tensión, sobre todo cuando fue rechazado en referéndum por Irlanda, que más adelante lo aprobó en otro plebiscito.

En sus artículos, introduce nuevas reglas de voto en la UE, reduce las decisiones por unanimidad, refuerza los poderes del Parlamento Europeo y potencia la política exterior y la acción europea en los ámbitos de justicia e interior.

Agencias EFE y DPA

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