El cineasta presentó el cortometraje y luego, confirmando que jamás se volvería a ver y alentado por el presentador Axel Kuschevatky, arrojó la PC con el master a un recipiente lleno de agua.
Heredero. Sigue la línea de iconoclastas como Luis Buñuel y Luis García Berlanga.
"En estos tiempos cada vez resulta mas difícil hacer humor negro en cine. O en cualquier otro medio. Y es que el fanatismo por la corrección política no distingue entre la realidad y la ficción. Vengo de España, donde un chiste malo de andaluces, fuera de lugar, le acaba de costar su trabajo a un tío", dijo anteanoche Alex de la Iglesia. Justamente por este clima global de corrección política, para el director de "La comunidad", "El día de la bestia" y la flamante nueva versión de "Perfectos desconocidos" (estrenada hace pocas semanas en los cines argentinos), filmar un cortometraje como "Una vez en la vida" significó un autentico desafío.
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Alex de la Iglesia protagonizó anteanoche en el Faena, ante un centenar de invitados, un acontecimiento que hizo honor al título de su corto, convocado por The Platinum Card. Con todo el humor negro que viene convirtiendo a este director en el auténtico heredero de iconoclastas como Luis Buñuel o Luis Garcia Berlanga, se proyectaron los 15 minutos de metraje, y luego, confirmando que jamás se volvería a ver, el director, alentado por el presentador Axel Kuschevatky, arrojó a un recipiente lleno de agua la PC con el master del cortometraje. Es algo inusual que ni siquiera la agencia publicitaria que ideó el proyecto se haya quedado con un master de este antológico opus del realizador de "Mi gran noche" y "800 balas".
En esas condiciones, y partiendo de la premisa argumental de un hombre común y corriente que, luego de un diagnóstico fatal, hace todo lo que nunca hizo, de la Iglesia empezó el proyecto casi como su protagonista, es decir, con carta libre para romper todas las reglas.
El director expresó que no podía creer aquello de una función única y confesó que había cosas que inclusive a esta altura de su carrera superaban su entendimiento del showbussiness. "Aun no entiendo como mi película 'Messi' no ha tenido un distribuidor en la Argentina".
Cambiando de tema, observó que cada nueva visita a estas pampas renueva su obsesión por llegar a filmar "El Eternauta": "Alberto Breccia, es uno de los mayores genios del siglo XX, mas allá de que se trate de un dibujante de cómics, de la misma manera en que Charlot, Keaton, Picasso o Francis Bacon trascendían sus disciplinas para ser admirados como artistas totales. Oesterheld es el autor de El Eternauta. Yo, primero, accedí a esta obra a partir de la versión de Breccia, que es la que más me interesa, pero también leí la de Solano López, en sus dos partes, y aprendí a valorar su tremenda belleza. Oesterheld simboliza la lucha de la inteligencia desde los márgenes, desde los límites del arte y el pensamiento, contra el poder arbitrario, la sinrazón de un mundo injusto y deshumanizado. Disfrazado de 'dibujante de cómics', Oesterheld dinamita las bases de esa monstruosa experiencia que fue para ustedes la dictadura militar". Por último, afirmó que su concepto de cosas que pueden pasar una vez en la vida para él son comer chocolate con churros y escapar sin pagar la cuenta, o extraordinarias experiencias únicas como la vez que, junto a su gran amigo y guionista Jorge Guerricaechevarría, vieron un fantasma en el Parque de los Monstruos, en Bomarzo, Italia.
También contó anécdotas sin desperdicio, como cuando un día sonó el teléfono en su oficina y era el asistente de Spielberg, que solicitaba una copia de "800 balas". Por supuesto, nadie se tomó en serio el pedido, pero en verdad era Spielberg.
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