16 de febrero 2009 - 00:00

De nuevo Cristina contra la prensa

El gobernador de Santa Cruz, Daniel Peralta; el secretario de Turismo, Enrique Meyer; y la presidente Cristina de Kirchner, ayer en un acto conmemorativo del Lago Argentino.
El gobernador de Santa Cruz, Daniel Peralta; el secretario de Turismo, Enrique Meyer; y la presidente Cristina de Kirchner, ayer en un acto conmemorativo del Lago Argentino.
Cristina de Kirchner arremetió ayer, una vez más, contra la prensa y «los gurúes económicos», acusándolos de dirigir una «obsesión planificada para quebrar el orgullo de los argentinos», en medio de una diatriba en la que defendió las medidas aplicadas por el Gobierno frente a la crisis internacional. La excusa para los ataques y el llamado a todo el país «a sostenerse en las esperanzas, en las convicciones y en las ideas» fue un acto en El Calafate por el aniversario del lago Argentino, objetivo que se limitó a ser mera escenografía.
Ni una referencia al lago, a El Calafate o a cualquiera de los motivos por los que había sido organizado el evento: la Presidente usó el estrado para criticar a los medios que no acompañan las medidas del Gobierno y para autolegitimar su capacidad de vadear la crisis en las adversidades sobrellevadas por su marido durante la hiperinflación, cuando era intendente en la provincia de Santa Cruz.  
«El país se construye con millones de hombres y mujeres anónimos que tienen amor por la patria, que creen en ella pese al constante bombardeo para bajar los brazos. Uno a veces piensa cuando lee alguna letra de molde o escucha o ve algún medio que parece que hubiera una obsesión planificada en quebrar la esperanza de los argentinos desde el orgullo de serlo», asestó la Presidente, quien además afirmó que «los argentinos están tercamente empecinados en seguir siendo protagonistas de la historia», puesto que ya habían sido «capaces de salir desde el fondo del pozo, cuando todos decían que estábamos equivocados, que el modelo era inviable», que el país se iba a «derrumbar».
En esa línea, destacó la gestión de su marido frente al Gobierno de Santa Cruz y aseguró que allí se logró «atravesar la década de los 90, que llevó a la Argentina a una desocupación de dos dígitos, a ser la provincia argentina con menor índice de desocupación», olvidando que durante ese período tanto ella como el ex presidente estaban encuadrados dentro del menemismo. Pero además, el ataque a la década anterior alcanzó dimensiones poéticas cuando la Presidente se refirió a «aquellos modelos que eran apenas castillos en la arena que se derrumbaban con la primera oleada», que estaban «basados en la especulación, y cuando se especula y se piensa que la ganancia está por sobre el trabajo, la producción o las posibilidades de educación, salud o vivienda, llega un momento en que todo termina derrumbándose».
Crecimiento
La Presidente también aseguró que ése había sido el modelo que luego sostuvieron en el país a partir del 25 de mayo de 2003, «como un modelo de crecimiento y acumulación» y «un fuerte plan de inversión en infraestructura que siempre aporta dos o tres puntos de crecimiento al producto de una provincia y de un país».
Acompañada por el gobernador de Santa Cruz, Daniel Peralta, el secretario de Turismo, Enrique Meyer, y el intendente de El Calafate, Javier Belloni, Cristina de Kirchner destacó las obras públicas desarrollada durante la gestión de su marido en la provincia, entre 1991 y 2003, y celebró el anuncio de la construcción del último tramo de la Ruta Nacional 40, que tendrá 180 kilómetros de extensión y que atraviesa la Cordillera de los Andes.
El acto, celebrado en la plaza principal del refugio por excelencia de la pareja presidencial, conmemoró «El bautismo del lago», celebración anual que recuerda la expedición que encabezó el perito Francisco Moreno a través del río Santa Cruz, hasta descubrir el 15 de febrero de 1887 el Lago Argentino.

Dejá tu comentario