7 de enero 2015 - 00:24

De qué se habla

Cristina de Kirchner, Juan Carlos Mazzón, Federico Pinedo, Thomas Picketti y Raúl Alfonsín
Cristina de Kirchner, Juan Carlos Mazzón, Federico Pinedo, Thomas Picketti y Raúl Alfonsín
TURNO PARA TURQUÍA

El claustro de Olivos no frena el nervio, con Cristina de Kirchner reclamando acciones a un gabinete que al final se queda sin vacaciones. Anoche recibió de Turquía un principio de fechas para la venida al país del presidente Recep Erdogan, quien le adelantó en Ankara a Héctor Timerman que tiene disponible del 18 al 23 de febrero para concretar la visita. También, en el repaso de agendas, adelantó un retoque de fechas para su viaje a China para estar en Pekín el 4 y 5 de ese mes (este diario informó ayer que sería el 3 y 4) con salida el sábado 31 de enero. En las reuniones con los ministros que la visitan en la residencia dudan de que esté plenamente repuesta para esa fecha, pero le han escuchado que sí estará en condiciones de volar hacia China. Le preguntan sobre la decisión de regresar a Buenos Aires y cortar el descanso en El Calafate; responde que para estar sentada con una bota en el tobillo quebrado prefiere estar por acá. La cercanía de los funcionarios y las facilidades médicas a mano explican mucho en alguien que no está para aburrirse, con la ventaja de que sobra el tiempo para repasar temas demorados.

HASTA MARZO

Uno de ellos es si llamar o no a una prórroga de sesiones ordinarias o a extraordinarias del Congreso para que los diputados hagan ley el acuerdo con China que motiva el viaje. La decisión hasta ayer era no hacerlo, postergar la actividad legislativa en enero y febrero y arrancar con todo en marzo. El 1 de ese mes la Presidente leerá el último discurso de sus dos mandatos y la tarea que emprendió en estos días es analizar todos los proyectos nuevos, con media sanción y los que tienen contenido reglamentario de otras normas para incluirlos en el paquete que llevará el oficialismo, que querrá anegar a la oposición en el comienzo de la campaña electoral con un mazazo de proyectos. Las iniciativas legislativas, más allá de su contenido, importan a quien gobierna porque mantienen junta a la tropa en un momento cuando hay dispersión de voluntades y una alta volatilidad de lealtades, que buscan querencias nuevas detrás de los candidatos que disputan la interna. Como muchas veces en política, importa más la música que la letra. Tenerlos atados y sujetos a disciplina en torno a proyectos es la mejor manera de mantener una autoridad que declina a medida de que se acercan las elecciones.

REABREN EL PJ PARA CAMPAÑA

Esta movilización del peronismo detrás de consignas que impidan adelantar decisiones que pueden dividir a la fuerza incluye encender la luz en el partido. En un partido como el peronismo la cúpula de decisión (Olivos, la liga de gobernadores) tiene que demorar hasta el final la decisión sobre candidaturas, porque si se apuran los tiempos, surgen de inmediato los reclamos de los postergados en la elección que suben el precio de la adhesión y buscan armar por afuera su reivindicación. Eso tiene que durar hasta el cierre de candidaturas a las PASO, sistema que fue creado para evitar que el perdedor quedase liberado de lealtades y buscase una chance por afuera. La instrucción es que antes de fin de mes se conozca un cronograma de actividades itinerantes por todo el país para hacer debates en cada provincia sobre los proyectos que terminarán incluidos en una plataforma electoral a la que deberán adherir expresamente los postulantes que crean oportuna una señal de apoyo de Olivos (no es el caso de todos los que están anotados para octubre).

CRISTINA VA A APOYAR (O NO)

Sobre este punto hay también percepciones entre los visitantes a Olivos, porque nadie ha escuchado que Cristina de Kirchner en algún momento haya manifestado preferencias por alguno de los candidatos del oficialismo a sucederla. Señales sobran, pero ninguna expresa un favorito con nombre y apellido. Por eso es común escuchar en esos pasillos que la Presidente puede apoyar a algún candidato... o no hacerlo nunca y mantenerse en la vigilancia distante de las conductas de sus compañeros, pero sin mover el dedo.

ESTA VEZ HAY PLATAFORMA

Discutir esa plataforma funcionará también como un elemento disciplinador. Esto introduce una novedad en el peronismo, partido que asienta en el liderazgo y no en lo programático sus campañas. Es habitual que el PJ haga cada dos años un copy-paste de plataformas anteriores y las incluya en la carpeta que va a la Justicia cuando se inscriben candidaturas.

LLAMEN A MAZZÓN

Esta tarea de movilizar tiene como responsable a Jorge Capitanich, quien ejerce la vicepresidencia del partido y que en los próximos días hará la ronda con los caciques provinciales del peronismo para armar esa agenda viajera que terminará en marzo con una reunión del Consejo Nacional del PJ al que le dará contenido ese programa. Ese armado es responsabilidad, además, de Juan Carlos Mazzón, asesor presidencial que debió interrumpir sus vacaciones para viajar a Mendoza y poner algo de orden en la pelea dentro del peronismo para las elecciones a intendente de la ciudad de Mendoza, que tiene unas PASO ahora mismo, el 3 de febrero. Ese cisma aldeano replica peleas arriba por candidaturas provinciales y nacionales en las que sólo el "Chueco" puede arbitrar con algún éxito.

DESCONGELA EL MACRISMO

Atentos a las preferencias por zonas turísticas -masivamente el sur patagónico- el macrismo descongela de a poco sus actividades para salir del proselitismo pasivo que significa que todo lo que se afirma acerca del Pro, en el último mes se refiere a lo que pretenden de él otras fuerzas. Gabriela Michetti, refugiada en Bariloche, cerca de donde han vacacionado Mauricio Macri y Federico Pinedo, sigue en el escenario como la dueña de su destino, cuando nadie cree que haga nada que no le indique el jefe del PRO. El debate sobre que quiere competir por la jefatura porteña es para algunos una fabricación de opinión del verdadero candidato de Macri a sucederlo, Horacio Rodríguez Larreta, quien entendería -él o sus asesores- que es cierto que a una fuerza le conviene si sus candidatos se muestran compitiendo entre sí, una hipótesis que a veces se demuestra, pero que en otras fracasa.

¿FÓRMULA PORTEÑA?

Como Michetti es uno de los mejores productos del PRO en la góndola electoral, está instalado -sin que nadie aporte ninguna prueba- que ella debe ser candidata a algo. Sus contradictores la arrinconan en la fórmula de vice junto a un Macri presidencial, un expediente quimérico porque lo que necesita el jefe de PRO es un compañero de fórmula que le agregue territorios; ella no suma nada a lo que aporta Macri, por más que éste pueda pensar que él una elección la gana solo. Una fórmula Macri-Michetti implicaría una dupla del mismo distrito y del mismo partido, algo nunca visto. En 1999 hubo una fórmula porteña -De la Rúa-Chacho-, pero eran de partidos distintos. Empujarla a una fórmula a la dama del PRO corre también en beneficio de otros proyectos. Por ejemplo, Pinedo termina su banca y no ha dicho si buscará la reelección o será el elegido de Macri para acompañarlo a Rodríguez Larreta. Si Michetti migrase a otro cargo electivo que hoy no se ve en el horizonte, dejaría la banca de senadora y el suplente... es Pinedo. A este legislador, clave en la organización macrista, le tocan siempre las difíciles. Lo ilustra que la banca que tiene hoy la ganó en una elección en la que no tuvo candidato a presidente y con esa lista corta ganó la banca e hizo entrar a otros.

MODERAR EL OPTIMISMO

En el macrismo hay prevenciones razonables ante el optimismo que reina en esa fuerza, que parece convencida de que no hay candidato de la oposición que le pueda ganar a cualquiera de los postulantes buenos del PRO (Larreta, Michetti). Reconocen con cautela la posibilidad de que candidatos de la oposición que se acerquen a la moderación pueden plantearle una pelea difícil. Macri, ganador de los últimos ocho años, siempre fue a balotaje porque nunca sacó más del 50%. Sus candidatos, seguramente, sacarán esta vez menos votos que él. Eso mejora la chance de postulantes como Jorge Taiana (que insiste con algo de frivolidad que de la presidencial no se baja) o Martín Lousteau porque en elecciones anteriores hubo un público de centro que terminó votando a Macri por antikirchnerismo, pero que si ya no tiene que optar por Macri, porque no tiene enfrente a un Filmus o a un Heller, el panorama puede ser otro.

PICKETTI ESTARÁ CON KICILLOF

Los silencios de Olivos despiertan también inquietudes de cartel. La semana que viene (16 y 17) estará en Buenos Aires el economista francés Thomas Picketti, autor del best seller "El Capital en el siglo XXI", libro que critica al capitalismo desde el capitalismo, pero que ha adoptado el tercerismo porque descalifica las bases de justificación del sistema, en particular el mito de la meritocracia. La Presidente ya habló del francés en algún discurso, pero hasta el momento no ha dicho si lo recibirá en Olivos cuando llegue al país. Hasta ahora, de gente del Gobierno, sólo hay una cita confirmada para el visitante. Es con Axel Kicillof, que debe ser de los pocos que se ha leído entero el ladrillo de más de 800 páginas, más links de internet con cuadros de econometría. El ministro lo recibirá el viernes 16 antes de la conferencia en el auditorio OSDE. Para sacarle jugo a esta llegada del economista estrella del momento, admirado por derechas e izquierdas económicas, la vara es alta. Conviene ser economista y además haberse leído el libro, algo que facilita una prosa ágil y hasta elegante. Para remediar esto último, hay lectores que acuden a epítomes breves de la obra y circula por internet un ranking en el cual figuran las reseñas de economistas como Juan Carlos de Pablo, politólogos como el ex vicecanciller radical Alberto Ferrari Etcheberry o el "Picketti para dummies" incluido en el blog "El canguro filósofo" que administra en Madrid la economista argentina Silvia Z. Romano.

QUÉ VOTOS HAY QUE CONTAR

Para terminar este "De qué se habla", un textual, incluido en el último libro del citado Ferrari Etcheberry "1973 y 1983. Dos elecciones que rompieron el cerco que impedía la voluntad popular". Pone el acento sobre uno de los temas más discutidos del sistema electoral: cuáles son los sufragios que hay que tener en cuenta en un escrutinio: "El cómputo electoral limitado a los votos válidos emitidos se introdujo por primera vez en 1972 (las reformas de Lanusse, GAN, doble vuelta, elección directa, mandato de 4 años, etc.) y se legalizó con la reforma constitucional de 1994. En esa oportunidad se introdujo por primera vez la hoy vigente limitación de los resultados a los votos válidos -recogida por la reforma constitucional de 1994- que de hecho niega al ciudadano la opción contestataria de anular su voto o votar en blanco, reduce la democracia electoral a los partidos habilitados y favorece una cierta distorsión publicitaria del apoyo popular: si en 1963 se hubiera aplicado este sistema actual, el presidente Arturo Illia -muy criticado por su escaso 25 por ciento- habría pasado el 40 por ciento. El 54 por ciento de la presidente Cristina de Kirchner (2011) es menor que el de Raúl Alfonsín (1983) y mucho menor si ambos porcentuales se calculan sobre el total de los votantes habilitados". Para que sigan hablando.