Casanello involucró además a José López y a otros exfuncionarios. Comprobó usina de facturas truchas.
El juez federal Sebastián Casanello procesó al exministro de Planificación Federal, Julio De Vido en la causa Skanska, uno de los casos emblemáticos de corrupción que fue cerrado y luego reabierto por orden de la Cámara de Casación cuando el kirchnerismo dejó el poder. El magistrado -que heredó este segundo tramo de la investigación que había sido denunciada en 2007- le trabó un embargo de $50 millones. En el mismo paquete fue procesado el exsecretario de Obras Públicas José López, que ya está preso por enriquecimiento ilícito por la causa de los bolsos arrojados en el convento de General Rodríguez.
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Ambos están acusados por administración fraudulenta y cohecho por el supuesto pago de comisiones indebidas y sobreprecios en el marco de las contrataciones de la ampliación de gasoductos en 2005. La hipótesis que se investigó es que Skanska pagó sobornos para ser beneficiada en las contrataciones de las obras para ampliar los gasoductos Norte y Sur. Y que para justificar en su contabilidad esas erogaciones le compró facturas falsas a la firma Infiniti Group SA, una usina que proveía de documentos apócrifos para disimular el pago de sobornos.
Para el juez, las irregulares contrataciones y los "ilegítimos sobreprecios presuntamente acordados" constituirían la "contracara de sobornos que ingresaban al patrimonio de los funcionarios". El magistrado procesó también al exgerente de Fideicomisos del Banco Nación, Néstor Ulloa y a exdirectivos de la empresa sueca. Además procesó a ejecutivos de 23 empresas intervinientes para las facturaciones falsas, sólo por el delito de cohecho como coautores y dictó embargos de $14 millones.
Para Casanello, De Vido, "en su carácter de máxima autoridad del ex Ministerio de Planificación Federal, había diseñado un esquema jurídico de delegación de funciones que le permitió a la par de licuar su responsabilidad determinar a través de sus dependientes directos, Subsecretaría de Energía, Secretaria de Obras Públicas y ENERGAS las maniobras para direccionar la adjudicación de las obras a Skanska y a las otras empresas". Los representantes de estas empresas recibían los cheques y, luego de un circuito que incluía la acreditación de esos cheques en sus cuentas bancarias para disfrazar el origen y destino de los fondos, se negociaban con la intervención del contador Néstor Greco, Alejandro Porcelli y del contador Enrique Rubinsztain en las financieras Money Market, Mercado Único y Cooperativa de Vivienda, Crédito y Consumo Activa Ltda.
De esta forma, De Vido sumó un séptimo procesamiento mientras sigue detenido en el Hospital de Ezeiza y espera que se autorice su traslado a Marcos Paz, según lo solicitó su defensa.
En 2010, se habían dispuesto el procesamiento de numerosos imputados, pero esto fue luego revocado por la Cámara Federal de Apelaciones. Para entonces se encontraba invalidada la grabación realizada en el marco de una auditoría de Skanska a Javier Azcárate, gerente comercial, quien dio detalles de las operaciones ilícitas realizadas por la empresa constructora y habló de "fronting" en referencia a pagos indebidos. El año pasado, Casación consideró que esa prueba era válida y avanzó con descongelar la causa que hizo el recorrido inverso, con un claro mensaje de la Corte Suprema que se había inclinado por validar como prueba ese audio que había sido grabado con micrófono oculto.
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