15 de marzo 2011 - 00:00

Debacle de bonos en pesos (pierden hasta 6% en marzo)

Ana María Edwin
Ana María Edwin
Los bonos en pesos más largos no paran de caer. La crisis mundial aceleró una tendencia que estaba instalada desde la primera semana de febrero cuando el INDEC, a cargo de Ana María Edwin anunció que la inflación de enero fue del 0,70%. Con ese dato, el mercado tomó nota de que el costo de vida oficial seguirá por un carril distinto al de la realidad. Las amenazas de Guillermo Moreno a las consultoras, (ver pág. 2) para que expliquen cómo miden una inflación más alta que la del INDEC, cerró el círculo y los inversores comenzaron a tomar las ganancias y a pasarse a dólares. La consecuencia fue que el «blue» llegó a tocar $ 4,18 aunque ahora está en $ 4,13. El «contado con liqui» alcanzó su récord de $ 4,22 y allí se mantiene. La fuga de capitales no cede.

El Discount en pesos, el papel más largo del menú que nació con el canje de la deuda, perdió un 2,50% y en el mes acumula una caída del 6%. Ya vale menos de $ 160, cuando había llegado a más de $ 190 en enero.

El otro bono en moneda local preferido por los inversores porque tenía el rendimiento más elevado, el Bocon Pr 13, cedió el 3% y en el mes retrocede un 5%.

De los papeles en pesos, sólo sobreviven los Bocan 14 y 15 porque ajustan por la tasa Badlar más 3 puntos. Esta vez subieron un 1,50% y su rendimiento es del 17%. La Badlar se forma con el promedio diario de lo que se paga por depósitos de más de $ 1 millón a 30 días. El menú más activo quedó reducido a los cupones PBI que cedieron apenas un 0,40% y a los bonos en dólares cortos y medianos que tuvieron bajas de la misma proporción. Un retroceso de esta magnitud suena a suba en medio de esta debacle.

La salida de dólares del país ante la baja de los bonos explica por qué las reservas tienen un crecimiento tan lento. El Banco Central lleva comprados u$s 600 millones en lo que va del mes y las reservas subieron u$s 60 millones. Ayer adquirió u$s 80 millones y la suba de reservas fue de u$s 50 millones a u$s 52.422 millones, a pesar de que a las compras debería sumarle la revaluación del euro y el oro. Pero como se aplican a pagar deuda y además hay una mayor presencia de empresas y de clientes de bancos que quieren girar divisas al exterior, no cabe esperar que a lo largo del año tengan un crecimiento importante.

Las acciones también soportaron el «efecto Japón». El índice Merval de las acciones líderes perdió un 1,33% después de haber abierto el 2,60% abajo. Es la quinta caída consecutiva que opera bajos volúmenes. Esta vez negoció $ 40 millones, lo que significa que hay inversores que no están dispuestos a desprenderse de sus acciones a estos valores. Las ruedas que vienen van a ser complicadas, pero toda crisis es una oportunidad. Los bonos en pesos están condenados a la especulación, mientras los cupones y papeles en dólares siguen siendo atractivos. En las acciones hay cautela, pero es un mercado que está al acecho para reaccionar a la primera oportunidad.

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