22 de mayo 2015 - 00:39

Debate presidencial: apuesta técnica y política del FpV

ANÍBAL FERNÁNDEZ REFLOTÓ LEY PARA ESTAS ELECCIONES. CRISTINA HABÍA RECLAMADO "IDEAS" A LOS CANDIDATOS

Daniel Scioli, Mauricio Macri y Sergio Massa
Daniel Scioli, Mauricio Macri y Sergio Massa
El Frente para la Victoria desempolvó ayer un proyecto que reclamaba hasta ahora el arco político opositor: la realización de un debate de candidatos presidenciales a través de una ley que declare su obligatoriedad. Aníbal Fernández realizó el anuncio en su conferencia de prensa matinal, recogiendo un reclamo realizado por más de 80 legisladores nacionales de distintos partidos en el Congreso.

Se trata de un desafío técnico y también político del kirchnerismo. Técnico porque implica coordinar y asimilar distintas iniciativas de diferentes partidos políticos, como definir quiénes podrán participar, qué sanciones le podrían caber a los huidizos, moderadores y hasta el escenario del debate, entre otras cuestiones. En lo político, el proyecto barrería con el mantra "el que va ganando nunca debate". Daniel Scioli aparece arriba en los sondeos electorales y esta semana Cristina de Kirchner reclamó durante un acto junto a Florencio Randazzo, el rival de Scioli en la interna FpV, que los candidatos expresen sus proyectos políticos y dejen "las pantomimas". En el oficialismo leen ese reclamo presidencial, sumado a la propuesta del jefe de Gabinete, como un intento de exponer a Scioli y forzarlo a debatir públicamente con Randazzo para medir el grado de fidelidad el kirchnerismo. Después de todo, el candidato es el proyecto.

La semana pasada, en el Salón Azul del Senado, la diputada Carla Carrizo (UNEN Sumá +), los senadores Ernesto Sanz (UCR), Norma Morandini (FAP), los diputados Pablo Tonelli y Cornelia Schmidt-Liermann (PRO); José Luis Riccardo (UCR); Victoria Donda (Libres del Sur), Fernando Sánchez (CC), Alberto Asseff (PNC Unir), Gabriela Troiano (Partido Socialista) y la diputada y candidata presidencial Margarita Stolbizer (GEN) se habían puesto al frente del reclamo. También el precandidato presidencial Sergio Massa había reclamado el debate y propuso que se realizara en el estudio de Bailando por un Sueño junto a periodistas especializados.

Ayer se sumó el Episcopado que, en línea con Cristina de Kirchner, había reclamado que los candidatos expongan sus programas electorales. "Hay una farandulización de la política. Es penoso. Los candidatos tienen que presentar sus ideas y proyectos", había advertido monseñor Carlos Malfa, secretario general del Episcopado. Ayer, los obispos redoblaron la apuesta y a través de Jorge Lozano, titular de la Comisión de Pastoral Social, aseguraron que al menos Daniel Scioli, Mauricio Macri y Sergio Massa ya habían aceptado que el debate se realizara después de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias. "Ya hablamos con (Daniel) Scioli, con (Sergio) Massa y con (Mauricio) Macri, y los tres estaban de acuerdo con un debate. No se concretó dónde, pero sí, que sea después de las PASO", afirmó Lozano.

La propuesta de celebración del debate presidencial después de las PASO no es casual. Las primarias actuarán como filtro de precandidatos y permitirán depurar participantes hasta que quede un solo postulante por fuerza política. Incluso el jefe de Gabinete mencionó ayer un proyecto presentado por el senador oficialistal Eduardo Aguilar (Chaco), en mayo de 2014, que todavía tiene estado parlamentario y fue girado a las comisiones de Asuntos Constitucionales, Presupuesto y Hacienda, de Sistemas, Medios de Comunicación y Libertad de Expresión.

El proyecto actual del oficialismo tiene tres ejes fundamentales. En primer lugar, sólo podrán debatir aquellos candidatos que superen un piso del 15 por ciento en las primarias. Sin embargo, Fernández ayer se mostró partidario de que sea "obligatorio y el que no asista no pueda participar de las primarias". Si algún candidato que supere ese piso se niega a debatir sufrirá sanciones: quedará excluido de los espacios gratuitos de publicidad en medios audiovisuales. Además, el debate será transmitido por la Televisión Pública aunque la señal será abierta y gratuita para que lo retransmitan también canales privados.

Si bien Aníbal Fernández hizo referencia al proyecto del chaqueño Aguilar, existen otras propuestas en el kirchnerismo y el Poder Ejecutivo Nacional podría enviar una nueva iniciativa. En 2003, cuando el Frente para la Victoria recién daba a luz y el peronismo estaba fraccionado en tres candidatos, Néstor Kirchner, Carlos Menem y Adolfo Rodríguez Saá, el ahora jefe del bloque de senadores del Frente para la Victoria, Miguel Pichetto, presentó su propio proyecto. Establecía la obligatoriedad del debate presidencial, pero solamente para aquellos candidatos que accedieran al balotaje, es decir a la segunda vuelta electoral. En aquel entonces, además, todavía no existía la ley que dispone la celebración de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias. El último debate de candidatos se realizó en 1983 entre Raúl Alfonsín e Ítalo Argentino Luder. En 1989, Carlos Menem dejó la famosa "silla vacía". Fernando de la Rúa no debatió, tampoco lo hicieron Kirchner y Menem, y Cristina de Kirchner tampoco accedió.

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