31 de enero 2011 - 00:00

Debió resignar el piso

Debió resignar el piso
Tanto dar vueltas, merodear alturas que no podían sostenerse más que con la buena voluntad de una oferta disciplinada y reticente, que, al final, el Merval que había atacado la frontera de los 3.700 puntos, ni pudo defender el piso dejado atrás con los 3.600. El viernes, para todos y a una fecha del cierre de enero, resultó la rueda más debilitada de la magra semana.

Estados Unidos volvió a dispersar novedades y ratios de una economía necesitada, aunque su «pomposo» índice de Bolsa se haya alejado de la realidad palpable. Y el Dow Jones no resistió tampoco el asedio final, cayendo en términos del 1,38% y diluyendo las esforzadas subas diarias, de escasos decimales. No fue sorpresa lo del índice de Brasil, porque la sorpresa en San Pablo es a la inversa: verlo, algunas ruedas, pudiendo sumar, en lugar de restar. Y su retroceso final fue del 2 por ciento. En medio de heridos y contusos de orden global, el Merval hizo pie en los 3.554 puntos, después de saborear fugazmente un máximo en 3.625 unidades. El cierre lo encontró seriamente acosado por «papel», faltando «moneda» y con 3.583 puntos. El 0,93% de descenso, mientras una versión corregida y aumentada habló de la nómina «argentina», cayendo el 1,30 por ciento. Pobreza del viernes que anotó solamente 20 alzas, contra 51 papeles en desmejora. Y ya ni las del segmento de menor liquidez -las «perlas»- pudieron escabullirse de una última rueda, francamente floja. Lo único regular fue nuevamente el volumen transado, que repitió niveles en torno a los $ 46 millones y dejando muchos «lunares» sin cubrir, a lo largo del desarrollo. El paralelo con «la frazada corta» fue mucho más evidente, dejando desnudez en las «piernas» del mercado local. Ya debiendo sumarse a la caravana negativa del exterior. Todos con signo negativo por delante, el Dow Jones salió como más aliviado, con sólo un 0,52% de baja. El más perjudicado resultó el Bovespa, cayendo un duro 3,5%. Y a la mitad de ello, el saldo del Merval con una baja de casi un 1,8%. Semana que se perfiló como «correctiva», logrando conjurarlo por momentos: hasta que al final de tramo, todo se fue por la pendiente. Expectativas por ver la última fecha, que siempre posee un valor agregado por el peso estadístico. La Bolsa, rogando.

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