El Ejecutivo europeo acusó el martes a Dublín de bajar "sustancial y artificialmente" los impuestos a Apple en el país desde 1991, dando a la compañía una ventaja competitiva injusta. Por ello, ordenó a Irlanda reclamarle esa cantidad, pero tanto el Gobierno irlandés como la compañía estadounidenses anunciaron que apelarán la decisión.
"Nadie hizo nada mal aquí y tenemos que permanecer juntos", dijo Cook en una entrevista con el diario. "Se están metiendo con Irlanda y esto es inaceptable", afirmó.
Cook rechazó la afirmación de la comisaria responsable de Competencia de la UE, Margrethe Vestager, de que Apple pagó una tasa fiscal corporativa de sólo un 0,005% en 2014. "Eso es totalmente basura política", aseguró.
"Tomaron un número de no sé dónde. El año que la Comisión dice que pagamos esa cuota fiscal, pagamos realmente 400 millones de dólares", añadió. "Creemos que eso nos convierte en el mayor contribuyente en Irlanda aquel año".
La compañía emplea a casi 6.000 personas en la ciudad irlandesa de Cork y alrededores, es decir, a más del uno por ciento de la población local. Vestager se apresuró ayer a rechazar las acusaciones y aseguró que no se trató de una decisión política, sino que está basada en hechos. La pelota, dijo, está ahora en el tejado de Apple y de Irlanda. Para comprobar la decisión de la Comisión existen tribunales: "Quieren hechos y naturalmente tendremos que presentarlos", añadió.
El caso Apple centra una de las investigaciones que la Comisión Europea inició sobre el trato fiscal concedido por Estados miembro a grandes multinacionales basadas en Estados Unidos. Algunos críticos acusan a la UE de proteccionismo, algo que la Comisión ha rechazado.
También el secretario de Finanzas estadounidense, Jack Lew, consideró que se trató de una "decisión motivada políticamente que carece de fundamentos fácticos o legales".
| Agencia Dpa |


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