"No hay duda de que la amenaza creíble del uso de la fuerza produjo este cambio de dinámica", argumentó el vocero de la Casa Blanca, Jay Carney, en su rueda de prensa diaria en referencia con la propuesta de Moscú para que el régimen sirio ceda el control de su arsenal químico a la comunidad internacional, aceptada por el régimen de Bashar al Asad.
Para Washington, Rusia "puso su prestigio en juego" con su iniciativa, cuya realización "tomará algún tiempo". "No estamos interesados en tácticas dilatorias", advirtió también Carney, para quien es importante que Al Asad "rinda cuentas" por el ataque con armas químicas del 21 de agosto en las afueras de Damasco, atribuido por Estados Unidos al régimen sirio, y que dejó 1.400 muertos.
Según Carney, es "ciertamente muy pronto para decir" si la diplomacia funcionará esta vez, pero "sería irresponsable no explorar" la "potencial" solución planteada por Rusia.
En el marco de las negociaciones por una salida diplomática, los embajadores de Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Rusia y China se reunieron a discutir sobre la forma de desmantelar el arsenal químico de Damasco. "Cada uno planteó su posición pero no hubo una verdadera negociación", dijo un diplomático de la ONU después de la reunión de 45 minutos a puertas cerradas que se mantuvo en la misión rusa ante la ONU.
Los cinco países estudian el proyecto francés para el desmantelamiento del armamento no convencional que da a las autoridades sirias quince días para declarar todos sus arsenales de armas químicas y, poco después, destruirlos.
El documento, que atribuye el ataque con gas sarín al régimen sirio, establece que si Siria incumple, el consejo "adoptará más medidas necesarias bajo el Capítulo VII" de la Carta de Naciones Unidas, un punto resistido por Rusia.
Moscú, en tanto, transmitió a Washington su propuesta, la cual será discutida hoy, en Ginebra, por el ministro de Relaciones Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, y el secretario de Estado John Kerry.
El encuentro se extenderá dos días y tendrá el apoyo de sendos equipos de expertos que estudiarán cómo implementar el plan ruso para controlar el arsenal químico.
El jefe de la diplomacia estadounidense planea además reunirse con el mediador internacional para Siria, Lajdar Brahimi, pero no está previsto que ambos mantengan un encuentro a tres bandas junto a Lavrov.
En tanto, según un sondeo realizado por la CNN, el discurso de ayer del presidente Barack Obama no logró convencer a los estadounidenses. El 50% de los encuestados consideró que el mandatario no fue lo suficientemente convincente sobre la necesidad de actuar militarmente mientras que un 60% aseguró que no está en el interés nacional implicarse en el sangriento conflicto sirio.
| Agencias EFE, AFP y DPA |


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