Demandó EE.UU. a S&P por u$s 5.000 M

Edición Impresa

Washington - El Gobierno de EE.UU. demandó ayer por u$s 5.000 millones a Standard & Poor's por inflar las calificaciones que daba a los productos financieros de alto riesgo antes de la crisis, en uno de los casos más ambiciosos del Departamento de Justicia en torno a la debacle financiera de 2007.

S&P es acusada de defraudar a los inversores al inflar calificaciones de crédito y subestimar riesgos asociados con los títulos hipotecarios conocidos como CDO (obligaciones de deuda colateralizada), impulsada por un deseo de obtener más negocios de los bancos de inversión que emitieron esos títulos.

El fiscal general de EE.UU., Eric Holder, explicó que el fraude se produjo entre marzo y octubre de 2007, el período final de la burbuja inmobiliaria, cuando "casi todas las CDO respaldadas por una hipoteca única y calificadas por S&P no sólo dieron un pobre rendimiento, sino que fracasaron". "Esta supuesta conducta es indignante, y está en el centro de la crisis financiera", aseguró Holder, en una conferencia de prensa en Washington.

La demanda civil, presentada en un tribunal federal de Los Ángeles, es la primera acción legal del Gobierno federal contra una agencia de calificación de riesgo, entidades consideradas por autoridades y analistas como un elemento clave en el estallido de la crisis.

"El deseo de S&P de asegurarse un buen margen de negocio, beneficios e ingresos la condujo a una acción equivocada de tomar bonos que sabía que eran de plomo y decirle al mundo, a través de sus calificaciones, que eran de oro", indicó a los periodistas Tony West, fiscal general adjunto.

S&P emitió un comunicado ayer donde sostuvo que la demanda carece de méritos y que se defenderá enérgicamente. La agencia afirmó que el Gobierno "eligió selectivamente" correos electrónicos para malinterpretar la actividad de los analistas.

"Las acusaciones de que deliberadamente mantuvimos altas las calificaciones cuando sabíamos que deberían ser bajas simplemente no son verdad", dijo la compañía.

McGraw-Hill, propietaria de Standard & Poor's, sufrió ayer una caída del 10,68% en la Bolsa de Nueva York, hasta los u$s 44,93 por acción. Ayer, tras conocerse los planes del Departamento de Justicia, la matriz experimentó un desplome del 13,78%.

Floyd Abrams, un abogado de la agencia, consideró en declaraciones a la cadena CNBC que al Gobierno le resultará difícil probar que S&P manipuló sus calificaciones intencionalmente.

Agencias EFE y Reuters

Dejá tu comentario